Reproches y PlayStation
Triste y frío regreso del equipo en el vuelo Londres-Madrid


El Airbus 380 de Iberia fue un cementerio de ilusiones destrozadas tras la eliminación europea con el Arsenal. Especialmente por parte de los aficionados que, al precio de 1.800 euros con una sola noche de hotel (los VIP llegaron a pagar 2.500), se sintieron estafados por la paupérrima imagen del equipo. Uno de los pocos que intentó mantener la sonrisa (forzada) y el tipo fue Fernando Martín. Al igual que hiciese en el vuelo de ida, el presidente se detuvo ante cada pasajero (viajaban más de 300) para explicarles que en junio habrá "un proyecto que ilusionará al madridismo".
El sucesor de Florentino marcó pronto el territorio: "La única manera de mejorar es saber reconocer el fracaso. He hablado con todos los jugadores de la plantilla tras el partido. Uno por uno. Y he visto ganas por salir adelante. Saben que tenemos que ser segundos en la Liga porque es un objetivo importantísimo. Empecemos por ganar el sábado al Valencia en Mestalla. Saben lo que nos jugamos y confío en ellos".
Algún aficionado le preguntó: "Presidente, ¿y la alineación del míster cómo se explica?". FM ahí sacó cintura y salió como pudo del trance: "Hay que confiar en los profesionales. Yo mismo he hablado en el hotel de Londres a solas con López Caro, con Butragueño, Benito Floro y Ramón Martínez. Ahora conozco mucho mejor lo que está pasando en el equipo. Por eso creo en el compromiso de la plantilla, sin olvidarnos de que hay que pensar en el proyecto nuevo. ¡Ánimo, hombre, somos el Madrid!".
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Un miembro de la tripulación se me acercó y me dio la clave del problema: "Tomás, soy socio del Madrid y lo que he visto en la zona business donde van sentados es para sancionarles. Veo que los periodistas lleváis todo el vuelo hablando de lo ocurrido y dándole vueltas a la eliminación. Sin embargo, los jugadores están viendo un DVD, jugando a la PlayStation o durmiendo. Les da igual. Uno me ha saludado y me ha dicho: '¿Me traes una cerveza?'. Y yo aquí quemado y sin ilusión. Esto acabará mal".
A las 05:05 de la madrugada aterrizó la expedición del Madrid en la T4 de Barajas. Vacía, fantasmagórica en su grandiosidad. En el fondo, guardaba una cruel similitud con los males que aquejan a este equipo de galácticos que se baten en retirada...



