Copa del Rey | Real Madrid 4 - Zaragoza 0

Iker fue el ideólogode 'la remontada'

Lideró la reacción tras la debacle de Zaragoza

<b>EL ÉXTASIS. </b>Casillas, exultante al ver caer uno tras otro los goles.
Tomás Roncero
Nació en Villarrubia de los Ojos en 1965. Subdirector de AS, colaborador del Carrusel y El Larguero y tertuliano de El Chiringuito. Cubrió los Juegos de Barcelona 92 y Atlanta 96, y los Mundiales de Italia 90, EE UU 94 y Francia 98. Autor de cuatro libros: Quinta del Buitre, El Gran Partido, Hala Madrid y Eso no estaba en mi libro del Real Madrid.
Actualizado a

Nada más finalizar la debacle de La Romareda, Casillas entró en el vestuario con los ojos inyectados en sangre. Arrojó los guantes contra la pared y su cabeza empezó a buscar soluciones. Entre lamentos y reproches, se acordó de algo que le dijo su padre cuando sólo era un niño: "Iker, tú tenías cuatro añitos cuando le metimos cuatro al Borussia gracias a los goles de Santillana y el espíritu de Juanito". Esto último es lo que se le quedó grabado y más cuando en 1992 (Casillas tenía por entonces 11 años) Juanito se dejó la vida en la carretera camino de Mérida.

Iker salió del vestuario de La Romareda, dio la cara ante los medios y sembró el sentimiento de la remontada al nombrar las cuatro palabras mágicas: "El espíritu de Juanito". Al día siguiente, el guardián de la portería blanca, 24 años, preguntó al director de comunicación, Antonio García Ferreras, quién iba a dar rueda de prensa ese jueves. Tocaba el turno a Pablo García porque reaparecía en San Mamés. Iker, sin titubeos, le replicó: "No, déjame a mí. La quiero dar yo. El madridismo merece un aliento". Casillas hizo una comparecencia espectacular con una aplaudida apología de la remontada. Todo fue rodado a partir de ese momento.

Noticias relacionadas

Fue entonces cuando la maquinaria propagandística del club encauzó sabiamente el liderazgo de Casillas para fomentar el ambiente del soñado 5-0. De hecho, Iker y varios de sus compañeros se pasaron varias horas junto al vídeo en el hotel Mirasierra Suites disfrutando a través de Realmadrid TV de las gestas ante el Derby County, el Anderlecht, el Borussia y el Inter. Casillas, el auténtico capitán de guardia, arengó al resto del equipo, secundado por Roberto Carlos, Sergio Ramos, Woodgate y el propio Zinedine Zidane. "Sólo hablaban de que remontar era muy posible. La expresión 5-0 llenaba sus bocas a cada momento. Fue emocionante", dice orgulloso un miembro de la plantilla de López Caro.

Luego llegó el partido, los 10 minutos del éxtasis y los goles. Casillas enamoró al Bernabéu con sus brazos en alto, sus gritos y sus gestos a la grada consiguiendo una complicidad mágica. La afición ya tiene un nuevo cántico: "Illas, illas, illas, Casillas maravillas". Es el espíritu Iker, el auténtico heredero de Juanito.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados