El Atlético inaugurará su gran Museo en abril
Repasará la historia del club, exhibiendo sus trofeos y recuerdos


Ciento tres años de fútbol en 350 metros cuadrados. Toda la gloria del Atlético, con sus títulos, sus camisetas, sus botas, sus balones, sus copas y viajes a Neptuno encerrados en una vitrina, al alcance del tacto. El club rojiblanco cumplirá a principios de abril la vieja ambición de aglutinar todos sus recuerdos, hoy dispersos entre manos de particulares y archivos del club, en el Museo Atlético, que se ubicará en los bajos del estadio Vicente Calderón. Las obras han comenzado ya.
La sala de trofeos y exposiciones rojiblancas es el ángulo de un triángulo que, en los últimos dos años, ha conformado el Atlético en la cara del estadio del Paseo de los Melancólicos. Estará entre la Taberna rojiblanca Sport Arena, el Indy Park y la tienda oficial de productos rojiblancos Megastore 1903, salida obligatoria del museo. Es decir, será un lugar de paso imprescindible para el trasiego de fieles rojiblancos.
El espejo en el que quiere reflejarse el Atlético es del Barcelona y su museo que, al año, recibe un millón doscientos mil visitantes y recauda 600 millones. El domingo pasado, Pablo Ornaque, asesor cultural y museístico azulgrana, aunque perico de corazón y de simpatía rojiblanca, estuvo en el palco del Calderón para trazar con los responsables rojiblancos el esqueleto del Museo. "Les cederé piezas arqueológicas como carteles que le faltan al club, cromos... La idea es ir más allá de una simple exposición fotográfica", explica.
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La memoria rojiblanca se dispondrá en 450 metros cuadrados, con 120 metros lineales de exposición, 80 metros en vitrinas, un almacén de 50 metros para archivar fotos, trofeos menores, documentos históricos y ocho salas: la recepci una sala de proyecciones; un recorrido histórico con exquisiteces para el ojo del aficionado como los estatutos de 1903 o cartas del club a un jugador; una galería fotográfica de todos aquellos que han vestido la rojiblanca, con sus hitos y anécdotas particulares; una zona interactiva; una sala para sus trofeos y Copas; un archivo y salida a través de la tienda. Un lujo.
Primeros años. "Esto nació en 2001, en el Museo Planet Fútbol", explica Ornaque, "cuando descubrí que Miguel Ángel Gil Marín tiene mirada de lince, ojos que entienden. Me señaló los ámbitos de más calidad del acto y dijo: 'Quiero esto para el Museo del Atlético'. Me impresionó". Lo que más le preocupa a Ornaque es recuperar los objetos (futbolines, cromos y maniquíes) de los primeros años. "Lo que sí que tendrá es alma". Seguro.



