Caro: "¡Vamos Ronie, hay que dejarse la piel!"
El técnico arengó al brasileño en el entrenamiento


La grada vacía del Bernabéu escupía con rigor el eco de los gritos de López Caro. Una y otra vez, las instrucciones percutían en los tímpanos de los futbolistas. Las órdenes sonaban contundentes. El técnico quiso arreglar en la sesión vespertina de ayer, uno por uno, todos los defectos del partido ante el Celta.
Nada más saltar al césped del Bernabéu, López Caro enseñó sus intenciones: recuperar a Ronaldo para el encuentro ante el Espanyol. Si por la mañana mantuvo una minicharla con el delantero en Valdebebas, por la tarde se acercó hasta él en el calentamiento, tanto que sólo unos centímetros separaban su boca de la oreja del brasileño, pero el eco del estadio desveló el secreto: "¡Vamos Ronie, estás muerto, cadáver, hay que dejarse la piel...!". Ronaldo sonrió entendiendo el juego de la motivación. Luego se entregó.
Los jugadores trabajaron ayer un total de tres horas sobre el campo. Una y media por la mañana (antes de eso vieron un vídeo con los fallos del partido ante el Celta), y otra hora y media por la tarde. La sesión vespertina fue un espectáculo. El técnico se desgañitó con sus hombres, y estos le correspondieron con su esfuerzo. "¡Entrenamos en situación real, como si fuera un partido!", fue la orden inicial.
Después de un ejercicio de mejora de la circulación del balón, López Caro exigió el máximo en el uno contra uno. En el ensayo, a dos porterías, el jugador que atacaba tenía que recuperar inmediatamente la posición para defender, y el que defendía, atacaba. Del uno contra uno se pasó al dos contra dos, luego al cuatro contra cuatro y finalmente se realizó un partidillo a campo completo de dos partes de diez minutos. La lluvia de órdenes no cesó, y los encontronazos entre los jugadores, que muchas veces acabaron en el suelo de manera espectacular, evidenció la tensión en el trabajo.
Uno a uno.
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López Caro estuvo muy encima de sus hombres. Pidió a Ronaldo y Robinho que bajaran con rapidez para defender, y se mostró especialmente enfadado con Cicinho en algún momento: "¡Se defiende aquí (señalando la medular), no ahí (indicando un poco más adelante)!".
Durante el estiramiento conversó con Gravesen; Guti, Sergio Ramos y Raúl Bravo, los tocados, trabajaron en el gimnasio. Cuando todos los futbolistas se habían metido en el túnel, López Caro se reunió con sus colaboradores en el césped. Los errores que se cometieron ante el Celta, de los que tanto se quejó el técnico, han comenzado a subsanarse.



