Seis pecados en Balaídos
El Madrid ganó al Celta por suerte y coraje, pero a López Caro no le gustó lo que sus hombres hicieron en el campo. Como es costumbre en él, hoy mostrará a sus jugadores (en la primera sesión tras el choque) un vídeo con los fallos.


Desorganización. No seguir el guión
El Madrid tocó el balón 565 veces y el Celta 382. Pero a pesar del dominio en el pase, los blancos sólo llegaron con peligro a la contra. El ataque fue desorganizado. Las combinaciones no hacían daño. Mucho toque por el centro y poca apertura a banda (479 pases buenos y 86 malos).
Balones perdidos. Arriesgar en zonas claves
Se perdieron balones en la parte de atrás. De las 74 pérdidas del Madrid durante el partido, 25 fueron en campo propio, algunas muy cerca de Iker (25 situaciones de riesgo). Caro reprimió a algunos de sus hombres por eso gesticulando desde la banda, como a Cicinho. Faltó concentración.
Balón parado. Sin concentración
El Celta sacó cinco córners y colgó tres faltas al área. En cuatro de esas acciones remató en primera instancia, y en una de ellas, justo después del gol fantasma, el balón terminó en el palo. Faltó concentración.
Actitud. Mal comienzo
El Madrid salió al campo con la torrija y soportó un 70% de posesión del balón del Celta en los primeros 10 minutos. Sólo el fallo de Canobbio y la baja de Baiano impidieron que los vigueses marcaran.
Sin control. Cicinho arriba
Cicinho resolvió el partido con un gol (10 subidas y dos centros), pero su posición adelantada obligó a Becks a retroceder demasiado (10 minutos como lateral). Helguera y antes Gravesen perdían el sitio para taparlo.
Noticias relacionadas
Posicionamiento. Defensa atrás
La defensa del Madrid perdió la posición adelantada que López Caro exige. Ocurrió al principio y al final del partido. El Madrid se vio acorralado y con el único argumento de los despejes de Helguera.



