Hornos reapareció un año después y marcó dos goles
"Ahora ya sé que puedo continuar jugando al fútbol"

El 25 de diciembre de 2004, Germán Hornos tuvo un accidente de tráfico que obligó a los médicos a operarle a vida o muerte. El jugador del Valladolid sufrió una fractura de cráneo, daños cerebrales, encharcamiento pulmonar y todo tipo de golpes y contusiones. Tras ganar la batalla a la muerte, su principal objetivo pasó a ser el de recuperarse para la vida normal y comenzar una lenta, pero progresiva recuperación.
Casi un año después, Hornos volvió a jugar al fútbol. Lo hizo ayer, en el partido amistoso a beneficio de la Cruz Roja que el Valladolid disputó ante el C. D. Laguna. Hornos demostró que está plenamente recuperado. Quizá falto de ritmo y algo temeroso en los choques, pero se le vio rápido y con olfato de gol. Tanto, que hizo dos de los seis goles que marcó su equipo. Ahora espera completar su nacionalización española para que el club le haga ficha para la segunda vuelta.
A Germán le acompañaron ayer en la grada su novia y su padre. Para el jugador fue uno de los días más felices: "Ya tenía ganas de jugar un partido, de golpear de cabeza sin miedo, ya que hacía un año que no podía hacerlo. Me he sentido bien, aunque necesito más encuentros para seguir cogiendo confianza. Tras mi accidente nadie pensaba que pudiera volver a jugar y ahora ya sé que puedo. He sentido el cariño de la gente y, una vez más, quiero dar las gracias por todo lo que aquí han hecho por mí".
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La nota negativa del partido la puso el norteamericano Ricardo Clark, quien está en Valladolid adquiriendo experiencia. Ayer vistió la camiseta del equipo blanquivioleta por primera vez. Durante la segunda parte del amistoso se torció el tobillo y, tras escuchar un chasquido, se temió que tuviera una fractura en la tibia. Afortunadamente, las pruebas médicas que se le realizaron reflejaron que sólo sufre un fuerte esguince de tobillo, que quizás pueda poner fin a su aventura española.




