Baza no es Lorca pero...
Tapia tira de su mejor equipo para evitar el desastre.


En el altiplano de Baza, Andalucía alta, donde ya aprieta el viento frío de Sierra Nevada, al Málaga le espera un partido áspero, con la fisonomía clásica de cualquier estreno copero: un campo estrecho con la afición entregada, un rival ilusionado y un protagonista despechado con ganas de venganza, el jiennense Higinio. Antiguo compañero de piso del hoy levantinista Juanma en el corazón de Cruz de Humilladero, Higinio Vilches, zurdo de talento, se fue harto de esperar una oportunidad de Tapia. Pertenecía a la generación de oro del filial. Después de algunos tumbos ha acabado en el Baza. El domingo, para afinar la puntería, le metió un golazo al Extremadura. Un buen jugador.
Paco Esteban conoce bien a Higinio y ha avisado: "Tiene ganas de venganza". Paco Esteban es de Granada y, por lo tanto, ejerce de semianfitrión. Él es uno de los cabecillas de la mini-revolución que se ha encontrado Tapia en el vestuario. También Manu y Couñago, aburridos por el ostracismo. Animados por los malos resultados y convencidos de mejorar el rendimiento actual, han pedido minutos con vehemencia. Tapia prefiere a sus escogidos pero está dispuesto a dar oportunidades. Pero sin locuras.
Porque el historial en las últimas ediciones de Copa está para andarse con pocas probaturas. El año pasado, el Málaga hizo el mismo recorrido que hará este mediodía, por la A-92, camino de Lorca. Allí, en el Francisco Artés, naufragó de forma superlativa. Dejó escapar un 0-2. En realidad, fue la hecatombe de todos los años. Parecida a una noche de perros en La Condomina cuando el Málaga cayó ante el Ciudad de Murcia. O en el Murube ante el guerrillero Ceuta. En realidad, muchos se preguntan qué motivos tiene Serafín Roldán para soñar con el título de Copa con el desastroso currículo que jalona a los blanquiazules en los últimos años.
Sin embargo, Sanz y Gerardo, que han pasado por todos esos amargos trances, no paran de repetir que no les gustaría retirarse sin levantar un título. A ellos se les acaba el tiempo. También al Chengue, que el año pasado tocó la gloria con las manos en el Calderón hasta que apareció Dani de Triana. Baza no es Lorca ni Ceuta, pero ahí es donde se empiezan a ganar las Copas. Hace tiempo que es hora de hacer algo grande en Málaga.
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Paco Esteban: "Como perdamos, esto se complica"
Paco Esteban habla bien del campo del Baza. Lo conoce de su etapa en el Loja y en el Granada 74, el equipo en que sueñan jugar todos los niños que nacen en la ciudad de la Alhambra antes de ir al histórico Granada (hoy de Lorenzo Sanz). Y Paco Estaban huye de tópicos. Sabe que si no ganan esta noche, habrá crisis: "Imagínate que perdemos en Baza. La situación se va a complicar bastante. Y el Baza está muy centrado, es un equipo que engaña mucho porque está en Segunda B, pero tiene buenos futbolistas y muchas ganas de jugar contra el Málaga. Esa gente, al 200 por ciento es muy difícil de parar. Y después viene el Betis, y luego el Barcelona. Vaya calendario. Si no ganamos, esto se complica". El de Loja espera minutos, pero no lo tiene claro: "Hasta que mañana el entrenador no nos dé la alineación, no sabremos si nos van a dar una oportunidad a los menos habituales".



