"Robinho es un artista y los artistas juegan en el Madrid"
De familia procedente de Orense,José Macia, 'Pepe', se convirtió en una de las figuras del rutilante Santos de Pelé. Conocido como 'El Cañón de la Vila' por su potentísimo zurdazo, Pepe apuesta por el triunfo de Robinho en el Madrid: "Es el mejor jugador brasileño en activo, sólo le falta masa muscular".


Hace poco tiempo que ha llegado de dirigir a un equipo en Qatar. ¿Cómo se encuentra?
He estado dos temporadas allí, en al Harby Club... Me sigo sintiendo entrenador de fútbol a mis 70 años, porque, gracias a Dios, tengo un motor en el corazón. Ahora aprovecho para descansar, estar con mi familia... Tengo una casa en el interior de Sao Paulo, en Socorro, que es una ciudad de mucha paz y mucha tranquilidad. Es una etapa de transición, porque dentro de poco volveré a trabajar. Pepe estará de vuelta.
¿En Europa?
Sería magnífico, extraordinario... Pero la gran oportunidad que tuve de ir a Europa fue como jugador. ¿Sabe? Yo soy descendiente de españoles. Mi padre, mi madre, mi abuelo, son todos de Orense. Por eso recibí muchas ofertas de Europa, pero como el Santos atravesaba ese momento glorioso con Pelé y compañía, siempre acabé quedándome aquí. Tuve ofertas del Barcelona, de La Coruña, del Valencia.
¿Por qué las rechazó?
No fui muy inteligente. El otro día conversé con Ramiro, un compañero de mi época en el Santos. Él fue transferido al Atlético de Madrid y jugó allí seis temporadas. Ahora está en Río, y me dijo que los años que pasó en España fueron los más felices de su vida.
Ahora el fin principal de un futbolista es salir de Brasil...
En mi época se sentía más amor por la camiseta que ahora. Yo estuve 15 años en el Santos. Pelé, Coutinho, Zito, Dorval... Clodoaldo también. Todos jugaron en Santos toda su vida. Pero ya le digo, profesionalmente no pensábamos en la plata, en la familia, en la tranquilidad que te da posteriormente, y muchos de esos jugadores, como yo, tenemos que seguir trabajando ahora pensando en los hijos y en los nietos. Y hacemos eso en lugar de estar paseando, en la playa, sin hacer nada (risas). Ha sido el destino, tal vez, si hubiera ido a España o Italia no hubiera conocido a mi señora (unos minutos antes nos ha servido un café gentilmente). Mire, llevo 41 años casado, eso sí que es un récord, y no el de los goles.
¿Usted cree que podría vivir sin el fútbol?
El fútbol está en mi sangre. No podría.
¿Viajaba aquel Santos de los 60 tanto como el Madrid de ahora?
Recuerdo haber hecho tantas giras... Después de 1958, cuando fuimos campeones Mundiales, el Santos iba todos los años a Europa. En enero y febrero hacíamos las Américas, y en mayo y junio viajábamos a Europa. Cuando estuve ahora con Guardiola en Qatar (lo tuvo en su equipo), le mostré la gira que hicimos en 1959. Mire que barbaridad: el Santos jugó 22 partidos en 43 días. Jugaba un día, el otro viajaba, jugaba, jugaba y jugaba (risas). Y eran adversarios del nivel del Milán, del Inter, Real Madrid, Florentina, Barcelona... En aquella época, con 24 años, yo tenía el placer de ser considerado uno de los mejores extremos izquierdos del mundo junto a Gento. Él en Europa y yo en Brasil.
¿Lo conoció en persona?
Apenas una vez. En un torneo de Buenos Aires. Santos y Madrid no pudieron jugar la final, pero tuvimos un almuerzo los dos equipos e intercambiamos algunas palabras.
¡Vaya comida de cracks!
Fue exactamente eso. El Madrid era un equipo fantástico. En esta gira de los 22 partidos fuimos al Santiago Bernabéu. Nosotros estábamos cansados y el Real nos esperaba con la boca abierta. Me acuerdo bien de que los periódicos decían: "¿Alfredo o Pelé?". Y Pelé, en el 58, había sido considerado la revelación de la Copa... Esa noche los dos jugaron muy bien. El Madrid ganó 5-3. Pelé, Coutinho y yo hicimos los goles. Para el Madrid, Mateos marcó tres, y Puskas y Gento uno cada uno. Fue un partido maravilloso.
¿Y usted que opina, Pelé o Di Stéfano?
Bueno, tenían caracteres distintos. Dos jugadores extraordinarios, pero yo siempre digo que Pelé era E.T. Venía de Saturno o de Marte. Yo suelo decir a los periodistas de aquí que me considero el mejor artillero del Santos con 405 goles en 750 partidos, porque Pelé, que tiene más, no cuenta. Venía de otro mundo. Di Stéfano también era un jugador extraordinario, hacía lo que quería con la bola, tenía un físico portentoso, pero era humano. Pelé, por el contrario, era un extraterrestre.
¿Recuerda alguna jugada en especial de O Rei?
Jugué 15 años con él. Él era el número 10 y yo el 11, o sea que tuve la suerte de verlo muy de cerca. Y puedo decir que en 1958 hacía cosas extraordinarias, y en el 74, cuando dejó de jugar, aún hacía cosas bonitas que antes no había hecho. Tenía una creatividad excepcional.
¿Quién se acercó más a Pelé?
Sólo vi a Maradona por la televisión... Pero creo que el Pelusa se asemejaba más a Rivelinho. (Duda unos segundos). Mire, después de Pelé me quedo con Di Stéfano y Beckenbauer.
Ha usted le llamaban 'El Cañón de la Vila'. Nadie ha disparado tan fuerte...
Yo no pateaba con la derecha. Con esa pierna sólo marqué cuatro goles. Todos fueron con la izquierda. No era un jugador de mucha habilidad, pero tenía mucha velocidad y pateaba muy fuerte.
¿Le midieron alguna vez la velocidad en el disparo?
Sí, sí... Con un instrumento de la época. Daba 122 kilómetros por hora. Cuando acertaba la barrera llevaba un peso de 76 kilos sobre el pecho del jugador. Esto fue medido por el profesor Julio Marsen, que era un especialista del Santos. Fue uno de los chuts más fuertes de la historia del fútbol. Perdone la falta modestia, pero eso ya forma parte de la historia del fútbol.
¿Y Roberto Carlos?
Gran chut. Es un hombre muy especial. Juega, juega y juega... Siempre. Juega en Madrid, en Barcelona, en Zaragoza, de repente está en Atenas, de repente juega en la luna... Es extraordinario, incansable. Su chut llegó a 109 km/h. Por ahí puede hacerse una idea de cómo le pegaba yo.
¿Hubo alguien más que le pegara tan fuerte?
De los brasileños, Eder, que jugó en la selección, Rivelinho y Nelinhoo. Pero actualmente el que más se aproxima es Roberto Carlos.
¿Tenía alguna técnica?
Era un don. Aprendí mucho de Sa Pinto. Era interesante que en aquella época el Santos no tenía barreras móviles, y en los entrenamientos formaban en ella el masajista, el utillero, el preparador físico... Todos se quedaban un poco preocupados (se ríe). Y otra cosa. Ahora las barreras se vienen al frente para tapar los huecos. Cuando Rivelinho y yo pateábamos se iban para atrás. Cuanto más lejos, mejor.
Hablemos del Madrid.
El Real sigue siendo un gran equipo, y con Robinho será aún más fuerte. Es, sin duda, el mejor jugador brasileño en activo.
¿Lo es ya?
De los que juegan en Brasil, sí. Va a tener un gran éxito en el Madrid, primero porque juega mucho, después porque tendrá grandes compañeros a su lado y tercero porque allí está Luxemburgo. Luxa lo conoce muy bien. Es un gran técnico.
¿Recuerda la primera vez que vio jugar a Robinho?
No lo conocía, pero Zito y Formiga, que trabajan en el Santos, me hablaban ya de él desde juveniles. La primera vez que lo vi entrenaba a la Portuguesa Santista, un equipo chico de la ciudad. Y jugamos con el Santos, en Primera. En aquel Santos estaban Oliveira, Robinho, Diego, Álex... Yo tenía en la mano una maquinilla de afeitar y ellos una ametralladora. Pero a pesar de eso, dejé el césped muy alto, lo regué, y conseguimos ganar 2-0. Son cosas de entrenador. Mis amigos del Santos no me lo han perdonado hasta hoy (risas).
¿Cómo describiría a Robinho?
Es rapidísimo, hace las bicicletas como ninguno... Él salió de la cantera con Diego (ahora en el Oporto) a. Y fue interesante para él que Diego se marchara porque aprendió a vestir las faldas del general. Tomó toda la responsabilidad y creció mucho. Ahora, con Zidane y Ronaldo... Sólo necesita ganar un poco más de masa muscular.
¿Está contento con su marcha?
Desde luego, porque si se hubiera quedado diez o doce años aquí, de repente hubiera superado mis 405 goles y... aparte de bromas, Robinho es un artista y los artistas juegan en grandes equipos como el Real Madrid.
¿Será como Pelé?
Pelé no jugó en Europa, pero no los compare. Pelé es Pelé, tenía todo. Derecha, izquierda, cabeza, bicicleta, fuerza...
¿Qué le parece el apelativo de galácticos?
Merecido. Tienen una constelación. Zidane es extraordinario, sin hablar de Ronaldo, que aparece en la hora cierta en el momento exacto. El Fenómeno va a reventar el Mundial 2006. El único que no me cuadra mucho en ese equipo es Beckham. Era mejor en Inglaterra.
¿Y Raúl?
Yo hablaba mucho con Guardiola sobre Raúl, y él me decía que era extraordinario. Ahora le veo al 50%, pero con Robinho estará presionado y volverá a ser lo que era. Es un fenómeno, un ratón de área con mucha técnica.
¿Y la pareja Ronaldo-Robinho en ataque?
No hay nada igual en el mundo a pesar de que ha aparecido Adriano, un artillero muy fuerte. Creo que Ronie y Robinho serán titulares en la Copa del Mundo de 2006. Robinho está siempre con la sonrisa en los labios y va a conquistar a sus compañeros. Ya conquistó a Ronaldo y Roberto Carlos en la selección y no tendrá problemas con el resto. Pero mire, creo que el Real se tiene que preocupar por la defensa. El fútbol es como una sábana: si te tapa la cabeza te descubre los pies. Makelele le hacía mucha falta a este equipo. Cuando Gravesen llegó se apreció una mejoría clara.
¿Qué defensa le parecería un buen fichaje para el Madrid?
Es complicado. Todos los buenos de Brasil están jugando en Europa y no se aproximan ni de lejos a los Luiz Pereira, Ramos Delgado o Mauro, del Santos. Ahora ocurre que se juega con el 3-5-2 y se arriesga más. Yo creo que un defensor de calidad que podría jugar en el Madrid es Álex, del PSV.
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Ha sido un placer.
El placer será de ustedes cuando vean en la cancha a Robinho.



