Kezman y Martin Petrov han liberado el juego del Niño
Además, el Virrey le dosifica


Fernando Torres ha tomado conciencia de que esta temporada el equipo está llamado a hacer, sin excusas, grandes cosas. Para ello, el delantero tendrá, sin lugar a dudas mejor, compañía que en otras campañas. De momento, en estos partidos ya se ha visto un desahogo en su juego que echó en falta el año pasado.
Para empezar, la llegada de Kezman le liberaba de la responsabilidad absoluta de hacer goles. El serbio es un goleador y su sola presencia ha insuflado oxígeno al juego de Torres. El ejemplo más claro lo tuvimos el pasado miércoles en la jugada del tanto de Torres al Middlesbrough. El delantero inicio la jugada con un balón a la izquierda hacia Petrov que rompía la línea inglesa con un desmarque de ruptura. A partir de ahí los movimientos de Torres son diferentes a los del año pasado. En cuanto recibió el búlgaro, Kezman esprintó directo a la portería buscando recibir el centro de Petrov. Con ese movimiento, el serbio arrastró a Southgate y a Ehiogu, los centrales ingleses (como muestra el gráfico 1) dejando libre la incorporación de Torres como segunda opción. Después, el Niño no desperdició el servicio de Petrov.
El búlgaro es un jugador completo física y técnicamente, pero además ha demostrado un gran conocimiento del juego. Es capaz de conducir el balón en velocidad tras recibir una pared y además tener consciencia de los movimientos de sus compañeros o percibir dónde pueden acabar la jugada, para elegir el centro más acertado. Torres se benefició de eso minutos después del primer gol, cuando el búlgaro lanzó una diagonal con escuadra y cartabón que a punto estuvo Torres de convertir en el segundo.
Noticias relacionadas
Dosificado.
Por otra parte, Torres ha modificado su zona de influencia. No le hemos visto apenas recibiendo el balón de espaldas en la mitad del campo, jugada que solía acabar con el delantero por los suelos. Bianchi quiere que juegue cerca del área, descendiendo hasta los costados para fabricar espacios a los jugadores de segunda línea (gráfico 2) y a la vez apoyando la acción del volante de esa banda, como lo solía hacer con Marcelo Delgado en Boca. Bianchi quiere optimizar las cualidades de Torres y las quiere a pleno rendimiento. Bianchi no cargará de partidos y minutos al Niño para ganar frescura en la recta final de la competición.



