El club permite a Gravesen que no se medique
Respeta las costumbres del danés.


Thomas Gravesen continuará como hasta ahora el proceso de recuperación del esguince que sufrió hace una semana en el tobillo derecho. Es decir, que el club respeta su decisión de no tomar medicamento alguno ni de infiltrarse y permitirá que el danés se restablezca de una manera natural.
Gravesen se probó ayer en el gimnasio y vio cómo la hinchazón del tobillo todavía no ha bajado lo suficiente para permitirle trabajar con normalidad y hacer carrera continua. Después salió a uno de los campos anexos de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, acompañado por el recuperador José Luis San Martín, y realizó un ejercicio consistente en caminar con pasos grandes y apoyando el pie con fuerza. Pero de correr, nada. El mediocentro madridista estuvo trabajando mañana y tarde en Las Rozas, pero al no tomar antiinflamatorios, su tobillo permanece inflado, y aunque el futbolista aguanta el dolor, todo indica que no podrá jugar el próximo sábado frente al Villarreal.
En el Madrid ha llamado la atención la postura del danés, pero no ha sorprendido, puesto que más de uno recordaba el caso de Schuster. La decisión de Gravesen responde a los principios de la medicina naturista, que en la concepción actual tuvo su origen en el siglo XIX en Alemania. Se basa en aplicar tratamientos con medios y métodos predeterminados por la naturaleza para recuperarse de una enfermedad. Los más utilizados son los de hidroterapia (agua fría y caliente), fitoterapia (a base de plantas medicinales), dietoterapia (relacionados con la nutrición y el ayuno), la terapia del movimiento (centrada en el empleo de la fisioterapia, los masajes y la actividad física) y la llamada terapia del orden (que pone el acento en la higiene personal).
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De todos ellos, Gravesen está utilizando dos: la hidroterapia y la terapia del movimiento. El futbolista trabaja con los fisioterapeutas sometiendo su tobillo a baños de contraste, donde alterna el agua caliente con la helada, y a masajes en la zona dañada. Dado que no ingiere medicamentos, su recuperación es casi idéntica a la de un paciente sedentario, pero no a la de un deportista de élite. Naturista o no, la actitud de Gravesen tiene que ver con su educación, básicamente en lo que a los medicamentos se refiere. En Dinamarca es infrecuente que la gente recurra a lo que en España conocemos por automedicación. Es más, lo habitual allí es que sólo se tome una medicina cuando el dolor es considerable.
Donde sí ha sorprendido la noticia es en el Everton, club inglés al que pertenecía Gravesen antes de recalar en el Madrid. Durante sus cinco temporadas allí apenas se lesionó. Sus esporádicas ausencias fueron motivadas por problemas musculares y la mayor parte de las veces reaparecía sin estar al ciento por ciento. Pero el caso es que no sabían que el danés se opusiera a tomar medicamentos.



