El presidente se reunió media hora con García Remón
También dio ánimo a los cracks


Florentino Pérez visitó ayer la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, donde vio el partido del Madrid B, y aprovechó para reunirse durante media hora con Mariano García Remón en el despacho del técnico. A las 14:00 horas, el presidente entraba en la antesala a los vestuarios del Real Madrid. Dentro de la estancia sólo permanecía Figo, que había estado tratándose de unas molestias musculares y con el que también intercambió impresiones antes de entrar en el despacho del técnico madridista.
Además de analizar lo sucedido en el Camp Nou, presidente y entrenador estuvieron comentando el futuro de la plantilla. Florentino volvió a reiterar a García Remón que la confianza que había depositado en él para dirigir al equipo estaba intacta. Interpretó que lo del Camp Nou había sido sólo un accidente y pidió un esfuerzo de concentración para que el 3-0 no influya en el rendimiento de los futbolistas, quienes se juegan el ser o no ser en la Champions League, mañana ante el Bayer Leverkusen. Este será el partido más importante de la temporada. En caso de ganar, el pase a la siguiente ronda de la competición está asegurado. En caso de perder o empatar, las opciones se verían notablemente reducidas.
A las 14:30 horas, Florentino y García Remón abandonaban el despacho del entrenador. Sin embargo, el presidente evitó salir por donde el técnico para no ser fotografiado. Mandó que el coche que le esperaba en la puerta lo recogiese en otra salida por la que abandonó la Ciudad Deportiva.
No hubo arenga.
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Florentino Pérez también pudo conversar con algunos jugadores antes de ver al Madrid B. En ningún momento entró en el vestuario, pero sí se encontró con varios integrantes de la plantilla. El mensaje fue directo: tranquilidad, sólo estaban en juego tres puntos y a continuar con la racha ascendente de juego que se inició hace un mes, teniendo en cuenta que el partido del Bayer es vital para el Madrid.
Florentino se mezcló entre los aficionados que habían pagado su entrada para ver jugar al Madrid B y salió airoso del encuentro. Lejos de recibir críticas, la hinchada le trasladó algún mensaje de ánimo.



