Medio millar de hinchas aclaman a Figo en El Prat
No hubo problemas con la afición barcelonista


El máximo protagonista en la llegada del Real Madrid a Barcelona fue, una vez más, Luis Figo. Más de 500 aficionados del conjunto blanco aguardaron con paciencia a sus ídolos en el aeropuerto de El Prat, donde aterrizaron con 20 minutos de retraso sobre el horario previsto. Si en el Camp Nou le esperan las iras de la parroquia culé, el portugués recibió ayer un baño de masas. Los presentes en el aeropuerto, ataviados con bufandas, banderas y otros enseres madridistas, vitorearon a Figo por encima de los demás jugadores. Pero no fue el único: la hinchada también aclamó, aunque con menor intensidad, al portero Iker Casillas y a David Beckham, que siempre causa furor allá por donde va.
También con cierta tardanza se presentó la expedición blanca en el hotel de concentración, el Juan Carlos I (situado a escasos 500 metros del Camp Nou). Los aficionados que se dieron cita allí no tuvieron tanta suerte como los anteriores, ya que sólo pudieron ver pasar a sus ídolos subidos en el autocar. El cordón policial habilitado para la ocasión impidió a los más de 50 presentes acercarse a los futbolistas para pedirles autógrafos, pero no para enaltecerlos. La plantilla madridista se bajó del autocar en la misma puerta del hotel, para evitar posibles incidentes, a pesar de que ningún aficionado azulgrana acudió para perturbar su llegada.
Figo vivió, de esta manera, su retorno más feliz a Barcelona desde que es jugador del Madrid. En temporadas anteriores, la hostilidad había comenzado nada más aterrizar, llegándose incluso al lanzamiento de camisetas del Barça y otros objetos sobre su persona.
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Paseo sólo dentro del recinto
Los aficionados merengues que ayer sólo pudieron ver a los galácticos a través del cristal de un autocar difícilmente podrán tratar de acercarse a ellos nuevamente. Está previsto que los jugadores que así lo deseen dediquen parte de la mañana a pasear por los jardines del hotel, aunque seguramente la mayoría ni siquiera saldrá del edificio o de sus habitaciones. Lo que está claro es que la expedición del Real Madrid no abandonará el Juan Carlos I hasta la hora fijada para ir al Camp Nou, unas dos horas antes de que comience el clásico. El traslado estará rodeado de especiales medidas de seguridad.



