Japón y China sufren, pero alcanzan la final
Triunfos ante Bahrein e Irán.

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Japón y China jugarán el sábado, en Pekín, la final de la Copa de Asia, la soñada por los organizadores. Los japoneses, vigentes campeones, siguen con la suerte de cara. Tras el partido de cuartos ante Jordania y los penaltis, ayer eliminaron a Bahrein de milagro (4-3) en la prórroga. Hubail hizo el 0-1 a los seis minutos, llevando el nerviosismo a los de Zico, que se quedaron con un hombre menos por expulsión de Endo (40). En el segundo tiempo, en apenas diez minutos, remontaron, pero Hubail (pichichi de la Copa con cinco goles) igualó en el 70 y Nasser parecía sentenciar en el minuto 85. A la heroica, Japón empató en el minuto 90 (Nakazawa), llegándose a la prórroga. Ahí marcó Tamada en el 93.
En el otro choque, con el Estado Nacional de Pekín a reventar (66.000 personas), China e Irán jugaron un partido duro. Los locales se adelantaron por medio de Shao Jiayi (18), pero Alevi igualó en el 38. Los persas se quedaron con nueve hombres, pero llegaron (tras prórroga) a los penaltis, donde China tuvo más suerte y se clasificó para su primera final.



