SE CONFIRMA, CENICIENTA EXISTE: RESIDE EN ANAHEIM
Un equipo cuyo escudo es un pato se ha convertido en finalista de la Copa Stanley.

Como si el guión lo hubiera firmado el "crionizado" Walt Disney. Sólo falta Emilio Estevez en el papel del Entrenador Bombay detras del banquillo. Un equipo cuyo escudo es un pato. Sí han leído bien, un pato, se ha convertido en finalista de la Copa Stanley, el Santo Grial del hockey mundial, el trofeo más antigüo por el que se disputa en Norteamérica. Una franquicia que nació hace ya más de una década, gracias a un largometraje para críos, llega a la final de la Stanley Cup en representación de la Conferencia Oeste. Corren malos tiempos para los clásicos en esto del hockey hielo.
Ni Detroit, ni Dallas, ni Colorado. Todos ellos supuestos favoritos a principio de temporada para llegar lejos en esta edición '03 de la final del hockey hielo profesional, han quedado tirados en el camino. La fábrica Disney ha convertido la ficción en realidad y después de dar un verdadero meneo a Detroit y Dallas en cuartos y semis respectivamente, fulminaron a Minnesota (otros que tal bailan) en la final de conferencia, barriéndolos en cuatro partidos consecutivos.
Cierto que su juego no enamora; verdad también que basan la mayor parte de su estrategia en su sistema ultra-conservador y que el gran héroe de este equipo es su guardameta -Jean Sebastien Giguere "Jiggy"-, parando todo cuanto le llega a su portería. Pero seamos realistas y no vayamos de "puristas" hipócritas.
Cuando New Jersey Devils ganó sus dos Copas -1995 y 2000- todo eran halagos a como habían sabido mover el banquillo y la pizarra sus entrenadores de aquellos cursos, Jacques Lemaire y Larry Robinson, respectivamente. Más o menos era la misma estructura que los Patos de hoy en día, cambien a Martin Brodeur por J.S. Giguere y ahí tienen otro equipo trabajado desde la pizarra y la trinchera de la zona neutral.
¿Se acuerdan de Dallas en 1999 con el "fundamentalista" de los sistemas -Ken Hitchcock-, al frente del banquillo de los tejanos? La historia se repite. Disciplina, trabajo, sacrificio, sudor... y Eddie "el Aguila" Belfour de portero. Todos los equipos que han basado su forma de juego en la pizarra han tenido grandes porteros que secundaran esa forma de jugar. De lo contrario, vayan echando un vistazo a ver qué ha ocurrido con Philly este año (con Roman Cechmanek de portero). Hitchcock quiso jugar igual con Flyers que con sus equipos de Dallas y no pudo. Se olvidó del importante detalle del puesto más importante que existe en este deporte: el portero.
Cuidadito que Anheim lo tiene. Responde al nombre de Giguere, "Jiggy" para los amigos y acaba de conquistar el Condado de Orange en Los Angeles. Él solito ha llevado a su equipo a la final. Que nadie venga vendiendo motos: Anaheim con otro portero no hubiera llegado tan lejos. La historia de la NHL esta llena de situaciones parecidas donde los porteros fueron capitales en los exitos puntuales de ciertos equipos... ¿No me creén verdad? Ahí van unos cuantos:
Ken Dryden, Montreal 1971
Bernie Parent, Philadelphia 1974 y 1975
Richard Brodeur, Vancouver 1982
Patrick Roy, Montreal 1986 y 1993
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John Vanbiesbrouck, Florida 1996
Éstos que uno recuerde y haya visto, tirando de memoria sin querer hurgar en la historia. La gran pregunta es si "Jiggy" será capaz de ganar cuatro partidos más. Si lo consigue, seré el primero en rendirme ante tan colosal hazaña y me alegraré por uno de los jugadores con más clase y elegancia que ha tirado de ese equipo en los momentos más bajos: su capitán Paul Kariya.



