El árbitro del Brasil-Turquía aduce que lo hizo lo mejor que pudo
Kim Young-joo asegura que pitó penalti "con total convicción" y que "saber si Rivaldo ha simulado una lesión no es pertinente"
Kim Young-joo, árbitro del Brasil-Turquía y primer surcoreano en dirigir un encuentro de un Mundial, ha salido al paso del alud de declaraciones que ha supuesto su actuación. Young-joo se ha defendido y ha aducido que lo hizo lo mejor que pudo "para cumplir con la misión de honestidad e imparcialidad".
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El árbitro ha explicado a la agencia de noticias Yonhap su versión acerca de las dos jugadas más polémicas en lo que llevamos de Mundial: el penalti a favor de Brasil y la expulsión de Alpay por agresión a Rivaldo. Con respecto a la primera, Young-joo ha narrado que "el defensa turco empezó a tirar de la camiseta fuera del área, pero no pito en ese momento porque aplico la ley de la ventaja. Sin embargo, la falta continúa dentro del área y pito penalti a favor de Brasil con total convicción", ha asegurado.
El colegiado surcoreano no comprende tampoco la polémica sobre su decisión de expulsar a Hakan Unsal, ya amonestado, y que había enviado de manera violenta el balón contra Rivaldo, que iba a botar un saque de esquina. "Saber si Rivaldo ha simulado una lesión no es una cuestión pertinente cuando se trata de discutir mi decisión de expulsar a Hakan Unsal", ha estimado Kim Young-joo, que, a sus 44 años llegará pronto a la edad límite para arbitrar a este nivel, según el reglamento FIFA.



