Paseo militar
El Atlético arrolla al Burgos. Dani fue la figura y el goleador junto a Carreras e Hibic. Injusta la expulsión de José Mari.

Cómoda y contundente victoria de un líder que está tocado por la gracia de los mejores en el fútbol. Los rojiblancos se pasearon en El Plantío en el segundo tiempo y contaron con la ayuda del novato árbitro Martínez Terrén, que expulsó a José Mari cuando acababa el primer periodo por una simple zancadilla. Hasta ese instante las ganas, entrega, lucha y velocidad del conjunto de Enrique Martín estaba dejando en evidencia a un Atlético que seguía muy espeso en su juego.
La poca pelea del partido duró quince minutos. De salida el Burgos se presentó algo medroso en su planteamiento y procurando jugar a la contra. Centro del campo muy poblado teniendo a José Mari y Merino como los policías de Movilla y Nagore. Los de Luis salieron a marcar un ritmo cansino, con lentitud a la hora de mover la pelota y nulidad ofensiva. Movilla tocaba mucho, pero seguía con sus problemas a la hora de romper por las bandas. Aguilera se chocaba con Armando y Luque no tenía su día. Las áreas no se pisaban. Fueron Iñaki y Lucio los primeros en disparar hacia la portería de Toni. El planteamiento de Enrique Martín estaba dando sus frutos, ya que ni Fernando Torres ni Correa recibían pelota con peligro.
En minuto treinta y ocho se decantó la historia del encuentro. Tarjeta roja a José Mari, su falta aunque fue por detrás era una simple tarjeta amarilla. Como consecuencia de su lanzamiento, balón que rebota en la barrera y Carreras, muy atento, se adelanta a los centrales castellanos, que estaban en las nubes, e inaugura el marcador. Mucho premio para el poco fútbol que habían exhibido los de Luis. Una vez más su experiencia en las jugadas de estrategia fue su arma fundamental para resolver un partido que se presentaba algo complicado. El encuentro se presentaba de color rojiblanco, ya que tenía el trabajo realizado y ya se presumía que su rival se tendría que abrir y dejar los huecos que saben aprovechar como nadie los madrileños en momentos claves.
Sin historia
Los Reyes parecían atléticos y en el inicio del segundo tiempo Hibic conseguía el segundo gol en una cantada de los centrales del Burgos. Desde este instante el monólogo madrileño fue evidente y más cuando Luis, con habilidad, sacó a Dani y Stankovic, que junto con Carreras, fueron los encargados de firmar la goleada con el portugués de autor de lujo y que venía a volver a demostrar que debe tener más minutos sobre el campo. Si el Atlético llega a pisar el acelerador hubiera conseguido una resultado mucho más abultado. No había adversario, que había perdido los papeles, y entonces se vio que la plantilla atlética tiene mucha calidad y realizó un fútbol de salón de auténtico lujo.
La primera vuelta concluye con una goleada y, sobre todo, con la firme convicción de que a este Atlético va a resultar imposible que alguien le pueda toser en esta categoría. Se amolda perfectamente a las características de los encuentros y al final los saca adelante con sangre, sudor y lágrimas. Su asignatura pendiente sigue siendo la de practicar un fútbol de más alto nivel. Es evidente que todavía no han llegado al límite de sus posibilidades y con la ventaja que tienen deben soltarse más el pelo y no ser tan resultadistas. El Burgos puso el corazón, aunque siempre le abandonó la cabeza. La máquina de Luis debe buscarse nuevos alicientes para evitar caer en la rutina dominical y ser consciente de que hay una gran afición que disfruta con los buenos partidos.
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El detalle: la mayor ventaja del año
El Atlético conseguía ayer su mayor ventaja de la temporada. El segundo, el Xerez, se queda a siete puntos. El tercero, el Racing, está ya a doce y el cuarto clasificado, el Oviedo, pone en trece puntos la diferencia que saca al rival más directo para lograr el ascenso.




