CORONAVIRUS

Componente 18, el arma de Sanidad para frenar futuras pandemias

El Componente 18 consta de un amplio abanico de acciones para reforzar el Sistema Nacional de Salud en un marco de colaboración entre países comunitarios.

Componente 18, el arma de Sanidad para frenar futuras pandemias
Marta Pérez EFE

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, expuso el martes las principales directrices del ‘Componente 18’, un plan desarrollado por el Gobierno con el que se pretenden mejorar las debilidades del Sistema Nacional de Salud en vistas de prevenir futuras pandemias. “Estamos ante una fantástica ocasión para solucionarlas”, afirmó.

Este proyecto conllevará varios frentes de actuación y se realizará de forma coordinada en los países europeos para crear una “Unión Europea de la Salud”. Esta misión se llevará a cabo mediante el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que es el encargado de vigilar el gasto de los fondos europeos.

El Gobierno de España, según lo expuesto por Darias, tiene intención de invertir 1.069 millones de euros en mejorar el Sistema Nacional de Salud en seis ámbitos diferentes:

Plan INVEAT (792,1 millones de euros)

El Plan de Inversión en Equipos de Alta Tecnología pretende poner fin a la elevada obsolescencia de los equipos sanitarios españoles y, por extensión, ampliar la disponibilidad de máquinas por ciudadano. De esta manera, España intentará ponerse a la altura de las cifras del resto de países de la Unión Europea y disminuir la brecha existente entre comunidades autónomas.

Así, los diagnósticos de enfermedades podrían producirse de forma más prematura para garantizar mayor posibilidad de supervivencia en el paciente.

Estilos de vida saludables (62,05 millones de euros)

Las acciones en este aspecto irán dirigidas a la promoción de modos de vida saludables que señalen la insalubridad del consumo de tabaco, alcohol o alimentos ultraprocesados. De la misma manera, se realizarán acciones que insistan en el peligro del consumo excesivo de antibióticos.

Por otro lado, se dirigirá una partida a la prevención y tratamiento de adicciones y a cuestiones de salud mental.

Vigilancia en Salud Pública (80,91 millones de euros)

El objetivo de esta partida es mejorar la capacidad del Sistema Nacional de Salud a la hora de tener que responder ante una emergencia de las características de la COVID-19. Para ello, se invertirá en el Centro Estatal de Salud Pública y en el Sistema de Información de Vigilancia en Salud Pública.

De la misma manera, se construirá un nuevo hospital en Melilla y se reforzará económicamente a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y a la Organización Nacional de Trasplantes, entre otras instituciones de investigación.

Aprendizaje colaborativo (13,14 millones de euros)

Esta partida irá dirigida a que los compañeros de profesión puedan ir aumentando su formación progresivamente gracias a la creación de herramientas que faciliten la puesta en común de las experiencias de cada uno.

A su vez, Sanidad pretende aumentar el personal de medicina y enfermería, reducir la temporalidad y, en definitiva, mejorar las condiciones laborales de los trabajadores sanitarios.

Mejoras en los usos de medicamentos (20,8 millones de euros)

España es uno de los países europeos que más dinero destinan al consumo de medicamentos. Tanto es así, que tras el gasto hospitalario es la segunda partida más importante del presupuesto sanitario. Por ello, Sanidad quiere fomentar el consumo justo y necesario de los medicamentos.

Para ello, se realizarán mejoras en la evaluación de los medicamentos y se fomentará el consumo de los fármacos genéricos.

Transformación digital sanitaria (100 millones de euros)

Por último, Sanidad quiere impulsar un sistema común a todas las regiones que permita intercambiar y procesar datos médicos de tal manera que todas las instituciones médicas y de investigación, incluso a nivel europeo, puedan utilizarlos para fines comunes.