CORONAVIRUS

Dolors Montserrat: "Hemos evitado el nacionalismo sanitario y la guerra de precios"

La portavoz y eurodiputada del Partido Popular en el Parlamento Europeo, y miembro de la Comisión para la compra y distribución de las vacunas para la COVID 19, nos cuenta cómo ha sido este año de trabajo en la UE.

Dolors Montserrat
Alexis HAULOT

Dolors Montserrat es portavoz y eurodiputada del Partido Popular en el Parlamento Europeo, Presidenta de la Comisión de Peticiones de la UE, miembro de la Comisión para la compra y distribución de las vacunas para la COVID 19 y ex Ministra de Sanidad, Igualdad y Asuntos Sociales con Mariano Rajoy. Tras un año de pandemia, charlamos con ella para As.com para conocer de cerca cómo ha cambiado todo por la pandemia.

¿Cómo ha cambiado su vida parlamentaria desde el 'plácido' verano del 2019 llegando al momento de la entrada de toda la tormenta de información y desconcierto desde diciembre de ese año y los meses posteriores?

La verdad es que la actividad política tiene poco descanso, debemos estar constantemente pendiente de todo lo que ocurre y los problemas que surgen para poner sobre la mesa soluciones. También en verano. Pero sí es cierto que en cuanto empezaron a llegar las primeras alertas, los primeros avisos de que un virus que empezaba en Wuhan aumentaba su propagación rápidamente, eso nos hizo que lo viéramos como una amenaza.

 Yo misma en enero de 2020, en el Parlamento Europeo, avisé de que la UE tenía que prepararse para una alerta sanitaria que podía llegar a ser global. Y desgraciadamente así fue.

Vinieron meses duros, con imágenes terroríficas, los contagios no paraban de subir y cada vez había más fallecidos. Personas que veían como sus seres queridos fallecían, empresarios que no podían abrir sus negocios y trabajadores preocupados por su futuro.

Eso hizo que reaccionáramos y desde el minuto uno la Delegación española del PP puso sobre la mesa medidas con un Plan Europeo sobre el coronavirus, propuestas que luego se tuvieron en cuenta por la Comisión Europea y por el Parlamento.

Y con el esfuerzo de todos logramos aprobar los fondos del Plan de Recuperación que, sin el apoyo y liderazgo del Partido Popular Europeo como fuerza mayoritaria no habría sido posible.

Montserrat defiende el trabajo de la Unión Europea ante la pandemia.

¿En qué momento en el Parlamento les dicen 'esto es más serio de lo que parecía'?

En enero de 2020 ya avisé de esa amenaza que podía ser global. Los datos estaban ahí y en un mundo globalizado e interconectado es evidente que los virus, como la covid-19, no entienden de fronteras.

A finales de enero y febrero ya se empezaba a conocer mejor que era una alerta mundial y que los países tenían que prepararse para el posible impacto. Las alertas internacionales estaban ahí, nadie se pensaba que sería tan grave, pero las alertas avisaban de la importancia de prepararse con, por ejemplo, acopio de material para protección de los sanitarios, cosa que el Gobierno de España no hizo e ignoró.

Cuando ya se conocía el impacto del virus en países de nuestro entorno, el Gobierno invitaba a salir a manifestarse. Una irresponsabilidad que hemos pagado muy cara.

Recuerda cómo fue el 24 de enero de 2020, cuando se pedía unión internacional ante los primeros casos en China (800 por aquella fecha y 25 fallecidos, según los datos oficiales)?

Yo reaccioné en esa fecha en el Parlamento Europeo con una pregunta a la Comisión Europea en la que pedía a la UE que tomara medidas para frenar la propagación del coronavirus con origen en China y que corríamos el riesgo de que pudiera afectar también a los países europeos.

Lo recuerdo perfectamente. Y unos días después, el 29 de enero, pedí a la UE que liderara la respuesta global a la expansión del coronavirus y también que se activara el Centro de Coordinación de Respuesta a Emergencias para facilitar acciones de asistencia y asesoramiento a China así como a otros países afectados.

Fueron días de incertidumbre y de trabajo muy intenso.

¿Cree que ese primer comité de expertos europeos actuó de la mejor manera posible?

Sí, sin ninguna duda. Es cierto que no teníamos suficiente información como tenemos ahora para conocer el comportamiento del virus. No conocíamos el gran impacto tanto sanitario como económico que podríamos llegar a sufrir, pero con la información de ese momento y las alertas que nos llegaban de los organismos internacionales, se hizo lo correcto.

¿Podríamos haberlo hecho mejor? Seguramente, pero la UE en una crisis sin precedentes como esta pandemia ha estado en todo momento a la altura. Lo hemos estado con los fondos europeos y con la inversión y la coordinación para conseguir las vacunas en tiempo récord.

"Europa es la que más dosis de vacunas ha exportado, más de 80 millones".

Ha pasado un año, y la situación cambia aunque no tanto, ¿de verdad vamos a salir mejores? Porque la sensación que da es que las pasiones más bajas de todos han salido a la luz, los egoístas lo son de manera descarada, los más liberales, los más conservadores, los más proteccionistas... ¿Es el miedo el que nos hace actuar así, es el desconocimiento, es el no saber qué hacer y tomamos la salida hacia delante como huida aunque sin destino?

Como sociedad considero que saldremos mejores, con más empatía por las personas que nos rodean, el hecho de poder estar con nuestros seres queridos y echarles de menos, tener que ayudar a nuestros vecinos y a las personas mayores… nos hace mejores personas. Pero hay que recordar que 100.000 españoles han perdido hasta ahora la vida, y esto es irreparable y el efecto más importante de toda esta situación. Además, la crisis económica es de una gran dimensión, son muchos los españoles que han perdido su empleo, que han visto cómo sus planes de vida se desmoronan, sus negocios quiebran y esto no ayuda a eso que decimos de “salir mejores”.

Estamos ante un momento muy duro y complicado, será difícil salir mejores, pero España ha demostrado siempre tener una sociedad fuerte que se crece en los momentos difíciles y estoy convencida de que aquí también lo hará. Y que los comportamientos egoístas o radicales que podamos ver serán pasajeros y que primará siempre la convivencia y el respeto a todos.

El reparto de vacunas está siendo muy cuestionado, ¿cómo podemos actuar como país, como miembro de la UE, se puede pedir más a nivel individual?

La UE es una historia de éxito y lo ha demostrado tanto con los fondos europeos como con el logro de la vacuna en un tiempo récord. Partiendo de ahí, pueden surgir problemas y complicaciones, es lógico, estamos gestionando una crisis jamás vivida y con rapidez para ganarle la batalla al virus.

Desde el PP exigimos a la Comisión Europea transparencia en los contratos con las farmacéuticas y el cumplimiento a rajatabla de los contratos sobre las vacunas. No se puede dañar la credibilidad y la imagen de Europa con incumplimientos, además de que está en juego la vida de millones de europeos.

Ahora empiezan a llegar gran cantidad de vacunas y eso ayudará a la vacunación masiva. El error lo comete el Gobierno de Sánchez que a día de hoy, más allá de anuncios y colgarse medallas que no le tocan, por no hacer no ha hecho ni un plan nacional de vacunación.

A esto se ha unido la deficiente gestión del Gobierno sobre la vacuna de AstraZeneca, con continuos cambios de posición y sin dar información y explicaciones transparentes a la población, lo que ha provocado incertidumbre y miedo entre los ciudadanos, como hemos visto en los últimos días. Esto se podría haber evitado siguiendo las recomendaciones de la EMA y sin improvisar continuamente.

Hay que destacar que Europa sí funciona, Europa trabaja y Europa actúa. La vacuna es segura y vamos a hacer todo lo posible para llegar al objetivo de vacunar antes de verano al 70% de la población.

 Austria ha sido de los países más criticados ahora mismo por comprar por su cuenta, porque se han dado cuenta que fuera de la compra grupal ha recibido menos vacunas de las que pensaban. Se están planteando invertir en la Sputnik V sin que vaya a tener validez con el 'pasaporte de vacunación', algo que querían promover con Dinamarca e Israel, ¿cómo se ve este cambio de un socio estratégico?

Siempre he defendido el trabajo coordinado y la unión de fuerzas, el dicho/refrán de “la unión hace la fuerza” es por algo.

Gracias a que la UE ha trabajado de manera coordinada con la compra de vacunas hemos evitado el nacionalismo sanitario, la guerra de precios y rivalidad entre países vecinos. La UE ha funcionado como una sola institución y así debe seguir siendo, siempre con la coordinación y las propuestas de los Estados miembros.

La UE tiene claro que es la EMA la que analiza y aprueba o no las vacunas y nadie lo pone en duda. Yo voy a seguir limitándome a defender el criterio de los profesionales de la EMA que son expertos de primer nivel y siempre han garantizado la seguridad sanitaria y efectividad de los fármacos y vacunas.

"Estamos ante un momento muy duro y complicado, será difícil salir mejores".

¿Es agotador también a nivel político intentar que los mensajes lleguen a la población y que nosotros no escuchemos o que nos dé todo igual?

Sinceramente creo que la gente nos escucha, para lo bueno y para lo malo y eso es importante. Con la pandemia, los ciudadanos han dedicado más tiempo a informarse y a seguir al minuto cómo evoluciona esta crisis.

Los políticos nos convertimos en portavoces de las soluciones a esos problemas. Si es cierto que ante tanta saturación de información muchos desconectan y pueden llegar a tener cansancio informativo, pero con más motivos debemos poner todos los esfuerzos en que el trabajo que realizamos, que les afecta a ellos en su día a día, sea conocido.

¿Un refuerzo de la sanidad pública de cada país será la solución? A largo plazo, por supuesto, para que Portugal no tenga que pedir ayuda a Alemania, o para que Francia no vuelva a enviar enfermos a otros países... O es esa solidaridad a la que vamos a estar avocados, una sanidad precaria en cada país dependiendo en los peores momentos de ayuda limitada?

Invertir en sanidad siempre es necesario, tanto en infraestructuras, como en condiciones laborales de los sanitarios y plantillas de trabajadores, como en investigación para tratar enfermedades las enfermedades raras, o las enfermedades crónicas que han aumentado durante la pandemia, así como los problemas relativos a la salud mental.

Todo ello, poniendo al paciente en el centro de las decisiones, lo estamos trabajando en la nueva Estrategia Farmacéutica Europea. También lo hacemos con los fondos europeos para fortalecer los sistemas sanitarios nacionales.

Los Estados miembros deben invertir en sanidad y más ahora que ha sido duramente golpeada, pero también debemos poner todos los esfuerzos en construir la Unión Europea de la Salud, dar más competencias a la UE en materia sanitaria y trabajar como lo hicimos con la unidad de mercado, pero en el ámbito sanitario.

Los JJOO siguen en una línea muy fina. ¿Cómo se ve esta situación desde el Parlamento, desde una posible actuación común con los deportistas europeos?

Esta no es una opción que dependa del Parlamento Europeo ni de las instituciones de la UE. Lo deseable, y confío en que así sea, es que los Juegos puedan celebrarse, y si se celebran que sea con todas las garantías sanitarias. Y por supuesto que los deportistas españoles y europeos obtengan un gran resultado.

¿Qué podemos esperar de las vacunas, del reparto, de la esperada llegada de la vacuna de Janssen? ¿Cómo podemos creer que apenas unos pocos laboratorios europeos tengan capacidad de producción?

El objetivo de vacunar al 70% de la población europea antes de que termine el verano se puede lograr si todos hacen su parte, las empresas respetando los acuerdos, los gobiernos de los Estados miembro acelerando el ritmo de vacunación, las instituciones europeas siguiendo en la rápida y segura autorización de vacunas y tratamientos anti COVID y en el atento monitoreo de los posibles efectos colaterales, y todos los ciudadanos respetando las medidas de prevención y limitación de posibles contagios.

La vacuna Janssen se sumará a las vacunas que ya tenemos disponibles y por tanto es previsible que ayude de manera importante a acelerar el ritmo de vacunación. Desde el Parlamento Europeo vamos a exigir que se cumplan los contratos de distribución para que no pueda ocurrir con esta vacuna lo que ha ocurrido con la vacuna de AstraZeneca.

Esta empresa ha jugado con la credibilidad de toda Europa, y la Comisión Europea, lamentablemente, ha actuado con demasiada ingenuidad y falta de firmeza a la hora de garantizar el cumplimiento de los acuerdos previstos, lo que ha provocado las actuales dificultades en el proceso de vacunación.

Desde agosto de 2020, cuando se firmaron los acuerdos de pre-compra, la Comisión Europea ha colaborado con las empresas para reforzar sus capacidades de producción de vacunas en Europa y sigue haciéndolo. La semana pasada ha autorizado dos nuevos lugares de producción en Países Bajos y en Alemania. Somos ahora, con Estados Unidos, los mayores productores de vacunas en el mundo. Tenemos que trabajar mucho para fortalecer las cadenas de provisión que son muy fragmentadas a nivel global, con proveedores de más de 250 entre principios activos y otros ingredientes que componen las vacunas, ubicados en diferentes países. La producción de una vacuna es una operación muy compleja y Europa se está demostrando estar a la altura frente a una emergencia sin precedentes.

¿Entiende que Italia no permita que salgan vacunas de su país?

No se trata de que Italia no haya permitido que salgan vacunas de su país. Italia ha tutelado los derechos de la Unión Europea y de todos sus ciudadanos, aplicando el nuevo Mecanismo de Control de Transparencia y Autorización a la Exportación que en la UE hemos adoptado a partir del pasado mes de febrero, a causa de la falta de transparencia sobre todo de la empresa AstraZeneca que ha reducido el 70% las entregas acordadas sin motivar claramente su fallo.

Europa es la que más dosis de vacunas ha exportado, más de 80 millones. En ningún momento hemos prohibido la exportación de vacunas, pero si no hay claridad y transparencia no podemos dejar que no se respeten las reglas, hay vidas en juego y la autoridad de una institución que tutela los derechos de más de 400 millones de ciudadanos.

La Unión Europea ha presentado queja formal ante los responsables de la vacuna de AstraZeneca.

La vacuna española: la gran deseada

¿Cómo ve el avance de la vacuna del CSIC, que puede estar para diciembre? ¿Será realmente la vacuna que nos ayude y nos proteja a todos de manera más sencilla y fácil? ¿Hay países europeos mirando de reojo esa vacuna inhalada o con parches 'Made in Spain?

El Covid-19 ha llegado para quedarse probablemente bastante tiempo, como la gripe. Tenemos que estar preparados para campañas anuales de vacunación, sobre todo para los grupos más vulnerables de la población, y desarrollar cada año fórmulas de vacunas eficaces contra nuevas variantes.

Con esa perspectiva estamos trabajando con la Comisión y el Parlamento Europeo para crear una nueva Autoridad Europea para la Respuesta a Emergencias Sanitarias, cuyo primer componente incubadora está empezando a activarse para trabajar con los Estados miembro en la identificación y desarrollo de futuras vacunas contra las posibles variantes del virus.

Las vacunas del CSIC y en particular las que se suministrarían con espray nasal o con parches, que parecen ser las más prometedoras y sin duda las más innovadoras, son más que bienvenidas y permitirían a España solventar mejor futuros rebrotes endémicos de infección.

Enorgullece ver que la investigación española en salud sigue representando una excelencia en Europa y en el mundo, a pesar de los escasos recursos que recibe. Tenemos que invertir más en nuestra investigación, en hacerla más atractiva para retener nuestros talentos y basar nuestra competitividad en sistemas estables y efectivos de apoyo a la innovación que permitan a excelencias como la nuestra hacer red en Europa y contribuir a convertir nuestro continente estratégicamente autónomo a nivel global en un sector clave cómo la salud.