CORONAVIRUS

La clave genética del tipo de COVID que sufre cada persona

Un estudio revela que las personas con una ausencia parcial o total del receptor NKG2C tienden a desarrollar cuadros graves de la enfermedad.

La clave genética del tipo de COVID que sufre cada persona
Sergio R Moreno GTRES

Desde que la COVID-19 entró en nuestras vidas hace más de un año, los científicos han podido determinar ciertos factores de riesgo para que las personas presenten cuadros graves de la enfermedad. Entre ellos destacan la edad avanzada, el sexo masculino y comorbilidades como enfermedades cardiovasculares o del sistema respiratorio.

A estos elementos hay que añadir ahora las variantes genéticas de cada huésped, según un reciente estudio publicado en Genetics in Medicine. Un equipo de investigadores ha observado que las personas con una ausencia parcial o total del receptor NKG2C tienden a desarrollar cursos graves de la enfermedad: “Nuestros datos muestran que estas variantes genéticas en el eje NKG2C/HLA-E tienen un impacto significativo en el desarrollo de infecciones graves por SARS-CoV-2 y pueden ayudar a identificar pacientes con alto riesgo de COVID-19 grave”. Esa variación genética se encontró sobre todo en pacientes COVID que tuvieron que ser hospitalizados.

Concretamente, se trata de la falta en el sistema inmunitario de un receptor del que carece cerca del 4% de la población, explica la viróloga Elisabeth Puchhammer-Stöckl en un comunicado emitido este lunes por la Universidad de Medicina de Viena (UniMed). “La ausencia del receptor fue especialmente frecuente en los pacientes que tuvieron que ser tratados por COVID-19 en las unidades de cuidados intensivos, independientemente de la edad o el sexo”, explica.

Ausencia del receptor

La nota de la UniMed recuerda también que “la interacción entre el virus SARS-CoV-2 y el sistema inmunológico humano influye significativamente en el curso y la gravedad de la COVID-19”.En este contexto, “la respuesta inmunitaria antiviral por parte de las células asesinas naturales (NK) es normalmente un paso importante para combatir la replicación viral durante la fase inicial de la infección”, añade Puchhammer-Stöckl.

Las llamadas células NK (Natural Killer, en inglés), asesinas naturales o células asesinas es un importante linfocito del sistema inmunitario para la defensa del organismo. Tienen receptores activadores específicos en su superficie, incluido el receptor NKG2C, que se comunica con una célula infectada a través de una de sus estructuras específicas, el HLA-E. Esta interacción conduce a la destrucción de las células infectadas por el virus, pero “cerca del 4 % de la población carece naturalmente del receptor activador NKG2C debido a una variación genética, y alrededor del 30% sólo posee parcialmente el receptor”, resaltan los científicos.

“Las variaciones genéticas en el HLA-E de la célula infectada también se asociaron con la gravedad de la enfermedad, aunque en menor medida”, precisa Puchhammer-Stöckl.

Utilidades del estudio

Estos descubrimientos podrían abrir las puertas a nuevas fórmulas para combatir la pandemia, afirma la viróloga y catedrática. “Esta parte de la respuesta inmunitaria podría ser un objetivo importante para (el desarrollo de) fármacos que podrían ayudar a prevenir la enfermedad grave de la COVID-19”, señala.

Por su parte, los autores del estudio también destacan que “revelar estos mecanismos antivirales impulsados por células NK podría ser de gran importancia para obtener una mayor comprensión de las respuestas inmunitarias protectoras contra el SARS-CoV-2”.