Coronavirus

Sanidad publica un protocolo para la apertura de las piscinas

El documento recoge reducciones de aforo y resalta la importancia de la higiene y del cumplimiento de las distancias de seguridad. Además, el uso de tumbonas podría prohibirse.

Sanidad publica un protocolo para la apertura de las piscinas
Aleix Freixas ACN

El Ministerio de Sanidad ha publicado un protocolo de preparación de las piscinas de cara a su apertura en verano. Este organismo destaca la inexistencia de pruebas que avalen que el coronavirus pueda transmitirse por el agua en este tipo de construcciones y subraya que el documento sólo entrará en vigor cuando el Plan para la Transición hacia una nueva normalidad establezca que es posible la apertura de las piscinas.

Las recomendaciones, que han sido consensuadas con las comunidades autónomas y el sector que gestiona estos establecimientos, hacen especial énfasis en todo lo relacionado con la higiene y la desinfección, así como en la necesidad de respetar las distancias de seguridad. Algunos de los aspectos que recoge el documento son los siguientes:

Toboganes, áreas deportivas y clases

Se precintarán las zonas deportivas y zonas de juego dentro de las instalaciones de las piscinas hasta la correspondiente fase de desescalada establecida para dichas zonas. Se considerará y adecuará una vuelta progresiva de los cursos y actividades acuáticas en función de las distintas fases de desescalada y siempre respetando las distancias de seguridad.

Ventilación de espacios cerrados

El protocolo de Sanidad hace hincapié en la importancia de una correcta ventilación de espacios como vestuarios, baños, botiquines y salas técnicas debido a que su ausencia puede facilitar la transmisión del coronavirus. Para ello, se recomienda abrir puertas y ventanas exteriores para aumentar la circulación del aire. En el caso de que se utilicen medios mecánicos, estos deben conservarse en buen estado, además de limpios y desinfectados.

Aforo y control de accesos

La propuesta como medida restrictiva de aforo es al menos doblar la superficie por persona en los espacios al aire libre y triplicarla en los espacios cubiertos. El socorrista o el personal que designe el gestor de la instalación será el responsable de supervisar el número de bañistas. Además, para la entrada a la piscina se propone dibujar o colocar bandas en el suelo de la recepción que marquen la distancia necesaria entre personas para acceder el mostrador y a la entrada. En el caso de que la barrera de acceso sean tornos, se recomienda tenerlos bajados o tocarlos con la ropa. También se recomienda utilizar una puerta de entrada y otra de salida.

Medidas generales para usuarios

Estos recintos tendrán que contar con elementos para la desinfección de manos a la entrada e incorporar un sistema de limpieza y desinfección de calzado, así como recomendar el uso de calzado exclusivo dentro de la instalación. Igualmente, deberá ponerse a disposición de los usuarios una bolsa de plástico para material desechable y se favorecerá el pago con tarjeta de crédito o a través de aplicaciones móviles.

Zonas comunes

Las piscinas deben contar con una distribución espacial de al menos dos metros entre los usuarios que estará señalizada en el suelo. Los objetos personales de los bañistas tendrán que permanecer dentro del perímetro de seguridad establecido. Será necesario limpiar y desinfectar las zonas de estancia y de tránsito de los bañistas al menos dos veces al día y también deberán aplicarse las medidas de higiene en el mobiliario. Asimismo, el documento deja abierta la posibilidad de prohibir el uso de tumbonas y alude a la obligatoriedad de reducir el aforo de los vestuarios. También deberán clausurase las duchas y las fuentes de agua y, en un primer momento, no se permitirá la realización de deportes colectivos y las reuniones de diez personas.