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Diagnostican linfoma de Hodgkin al subcampeón olímpico Max Parrot

Max Parrot muerde la medalla de plata de snowboard slopestyle de los Juegos Olímpicos de Pyeongchang.

Instagram @maxparrot

El snowboarder canadiense, de tan solo 24 años, ha anunciado en rueda de prensa que se enfrenta a una lucha inédita en su carrera.

El vigente medalla de plata en Pyeongchang, el canadiense Max Parrot, ha hecho público que le han diagnosticado linfoma de Hodgkin. Así, tal y como ha anunciado en su propio Instagram, esta será la única 'competición' en la que 'luchará' este año.

Parrot, cinco veces medalla de oro en X Games (donde tiene 4 metales más) y oro en el Big Air de Aspen 2018, se llevó también la plata en (snowboard slopestyle) en los últimos Juegos Olímpicos de invierno en un buen año para él deportivamente hablando.

Sin embargo, antes de que acabara 2018 recibió la noticia; y ya en 2019 la primera sesión de quimioterapia.

"Por supuesto que asusta. Tengo miedo porque es un reto al que nunca me he enfrentado. Es algo nuevo para mi. Y solamente la palabra cáncer ya asusta", decía Parrot en la rueda de prensa del anuncio que ha celebrado en Montreal. Y añadía: "Pero estoy muy agradecido del equipo que tengo a mi alrededor. Tengo una gran familia, unos grandes amigos y recibo muy buenas vibraciones de su parte". 

Linfoma de Hodgkin

El linfoma de Hodgkin es un cáncer relativamente raro, según Lymphoma Canada. Representa solamente el 0,5% de los cáncers que se detectan y un 15% del total de linfomas. Cada año, en Canadá, aproximadamente 900 personas son diagnosticadas de este linfoma.

Maxcene Parrot, snowboarder de tan solo 24 años, ha explicado también que los primeros síntomas aparecieron en septiembre, cuando se percató de que se rascaba constantemente la piel. Posteriormente se notó un bulto en el cuello en noviembre y fue a ver el doctor, que le mandó a hacerse una biopsia.

Tras recibir la noticia en diciembre, el canadiense se sometió a un tratamiento de quimioterapia que tiene 12 sesiones -cada dos semanas- y que debería terminar en junio. Le quedan 11.

Para finalizar, Max Parrot se mostraba optimista: "El lado positivo de este linfoma es que puedo seguir activo, según me han indicado los doctores. De hecho, cuanto más activo esté se supone que mejor y que menos cansado estaré tras las sesiones de tratamiento. Así que haré todo el deporte que pueda, quizás no triple corks, pero seguiré ahí fuera ripando y pasándolo tan bien como pueda".