CICLISMO

Mikel Landa, a punto de reaparecer

El ciclista alavés tiene previsto reaparecer en la Clásica de San Sebastián el próximo 31 de julio tras la grave caída que sufrió en el Giro. Su próximo gran objetivo: la Vuelta a España.

Vitoria
Mikel Landa posa en la presentación de la Universidad del Alavés-Baskonia Innovaraba.

Mikel Landa tiene la intención de reaparecer en la Clásica de San Sebastián del sábado 31 de julio. En caso de no confirmarse su reentrada, lo hará al día siguiente en el Circuito de Getxo-Memorial Hermanos Otxoa. En esta prueba ya está preinscrito junto a otros corredores como Juan Ayuso, Wilko Kelderman o Bauke Mollema. Julián Eraso, organizador de la carrera, desea anunciar su presencia en las próximas horas.

Landa se fue al suelo en la quinta etapa del Giro de Italia, en la localidad de Cattolica y tuvo que ser evacuado al hospital de Riccione. Horas después, volaba en un chárter particular desde el aeropuerto de Rimini al de Foronda para ser operado por el doctor Mikel Sánchez en la Clínica Vithas San José de Vitoria. Tenía rota la clavícula y cinco costillas. Se descartó el neumotórax y, días después, empezó a hacer rodillo en su casa.

Aunque lo intentó, no pudo llegar a tiempo para entrar en la lista de Pascual Momparler para los Juegos Olímpicos de Tokio. Ya estaba entrenando con normalidad pero no había competido y no se sentía en condiciones de ir a Japón para luchar para las medallas sino para desempeñar un papel de gregario. Y el seleccionador no le quería en ese rol secundario. Se quedó en casa y verá la carrera olímpica por la televisión.

Landa ha descartado correr el Mundial ya que el trazado no le favorece y tiene adoquines, por lo que sus últimos esfuerzos irán encaminados a la Vuelta a España, donde ejercerá de líder del Bahrain-Victorious. Antes, podría correr la Clásica, Getxo y, previsiblemente, la Vuelta a Burgos, prueba que le encumbró en sus primeros años como profesional. Termina contrato con los británicos en diciembre pero lo normal es que renueve por dos temporadas más. Tiene, como Pello Bilbao, una oferta encima de la mesa para hacerlo. De hecho, salvo sorpresa mayúscula, seguirán los dos.