CICLISMO | PARÍS-NIZA

Roglic gana cuando quiere: segundo triunfo, ahora al esprint

El líder de la París-Niza fue capaz de imponerse en la dura llegada a Biot a pesar de que varios hombres rápidos intentaron desbancarle. Pero el esloveno está de dulce.

Roglic gana cuando quiere: segundo triunfo, ahora al esprint

Otra exhibición de Roglic en una París-Niza que lidera con mano de hierro. Esta vez le bastó con esprintar al final en el grupo de elegidos, pero con una potencia incontestable, para apuntarse su segunda victoria de etapa. De poco sirvió que hombres rápidos como Laporte (Cofidis) o Matthews (BikeExchange), segundo y tercero, le plantaran cara. El esloveno está en un estado de forma envidiable, a pesar de ser su primera carrera del año, y contaba con la motivación especial de que su mujer y su hijo le esperaban en la meta. "Siempre es bonito ganar y si encima está mi familia...", aseguró el líder de la carrera en la que fue su segunda victoria parcial.

Fue el desenlace de una etapa en la que hubo una baja importante por caída, McNulty (UAE), que era tercero, y en la que la escapada del día estuvo formada por seis corredores: El Fares (EF), Lutsenko (Astana), Campenaerts (Qhubeka), Perez (Cofidis), Taaramae (Intermarché) y Ellissonde (Trek), que fue el último en dar su brazo a torcer. El francés, primero en solitario, y luego Jonas Rutsch (EF), que saltó a por él desde el grupo y lo dejó, intentaron poner en jaque al pelotón y evitar la llegada en un grupo en el que se mantenían algunos velocistas, pero otros iban cediendo porque la llegada, que picaba hacia arriba, se hacía muy dura.

El ritmo del Cofidis y, sobre todo, del Deceuninck, lograron neutralizar al alemán, pero en el grupo el maillot amarillo, Primoz Roglic, ya olía la sangre. Las rampas finales parecían muy duras para los hombres rápidos supervivientes y el esloveno lo sabía. Se puso en cabeza y lanzó la bicicleta con una potencia para la que sus rivales no encontraron respuesta. Triunfo, el segundo ya en seis días de competición, y bonificaciones para aumentar su ventaja sobre Schachmann, segundo a 41", y un Ion Izagirre que ya es tercero tras la baja de McNulty, a 50". 

Este sábado, montaña recortada

Tras una jornada en la que Primoz Roglic no sufrió problemas para mantener el liderato, este sábado llega una de las etapas claves, la penúltima, con final en alto. Las modificaciones realizadas en la ruta harán que la jornada se recorte y pase de los 166 km previstos a sólo 119,5, aunque con terreno para intentar marcar diferencias. Se mantienen tres subidas de segunda como Gilette (6,6 km al 4,9%), Sigale (6,6 al 5,5%) y Saint-Antonin (6,2 al 6,7%), antes de la ascensión final, La Colmaine, en la que se ubicará la meta tras 16,3 km al 6,5%.