CICLISMO | TOUR DE FRANCIA

Wout Van Aert, la trituradora del Jumbo-Visma en el Tour

El ciclista belga cumple hoy 26 años en el mejor momento de su carrera en el ciclismo en ruta con dos victorias de etapa en el Tour y un gran trabajo para su líder Primoz Roglic.

Wout Van Aert llega a meta en la octava etapa del Tour de Francia en Loudenvielle.
MARCO BERTORELLO Pool via REUTERS

Wout Van Aert cumple este martes 26 años y lo hace en el mejor momento de su carrera en el mundo del ciclismo en ruta. El ciclista belga del Jumbo-Visma se ha destapado durante este Tour de Francia como una de las grandes figuras del pelotón después de que su sueño se viese truncado durante el pasado Tour, cuando se enganchó con una valla durante la crono de Pau tras haber ganado la etapa de Albi.

Van Aert, que compagina el ciclismo en ruta con el ciclocross, modalidad en la que ha sido tres veces campeón del mundo y en la que ha protagonizado grandes duelos con el neerlandés Mathieu Van der Poel, se ha erigido como una de las piezas claves del Jumbo-Visma en este Tour de Francia tras una gran temporada 2020.

El belga ha sido uno de los grandes dominadores de las carreras de un día en el regreso a la competición tras el parón por el coronavirus ya que se impuso en Strade Bianche y sumó su primer monumento en Milán-San Remo. Su buen rendimiento le valió para ser seleccionado para el Dauphiné, donde ganó la primera etapa y trabajar después para Primoz Roglic antes de el esloveno abandonase.

Con ganas de sacarse la espinita del Tour de 2019 y después de proclamarse campeón de Bélgica de contrarreloj, Van Aert fue seleccionado en el potente bloque del Jumbo-Visma para el Tour de Francia junto a Primoz Roglic, Tom Dumoulin, Sepp Kuss, Robert Gesink, George Bennett, Tony Martin y Amund Grondahl Jansen (tras la ausencia de Steven Kruijswijk) y ya en los primeros días se pudo ver su compromiso con el equipo. En la primera jornada de montaña camino de Orcières-Merlette Van Aert puso un exigente ritmo que hizo una gran selección en el pelotón antes de que Roglic rematase el trabajo con la victoria de etapa. Tan solo un día después, Van Aert tuvo piernas para imponerse en la llegada al esprint en Privas. Dos días después el belga repetiría triunfo en la llegada masiva a Lavaur antes de trabajar de nuevo para Roglic en los Pirineos, donde puso una buena marcha en el grupo en la ascensión en el Port de Balès y las primeras rampas del Peyresourde en la jornada camino de Loudenvielle.

En la segunda semana Van Aert ha protegido bien a su líder e incluso tuvo la oportunidad de buscar otro nuevo triunfo de etapa al esprint en Poitiers, pero un toque de Peter Sagan en la volata le impidió luchar por la victoria. Van Aert volvió a hacer gala de su capacidad de entrega y sacrificio durante la exigente jornada del pasado domingo en el Grand Colombier donde, cuando se puso a tirar del grupo de favoritos, logró soltar a Nairo Quintana y Egan Bernal para después completar la subida a rueda del colombiano del Ineos-Grenadiers.

Esta capacidad todoterreno de Van Aert, que se defiende bien en el esprint, pasa bien la montaña y también rueda bien contra el crono, también se ha visto reflejada en la clasificación general, donde el belga ocupa el puesto 25, por delante de muchos nombres que sonaban para luchar por la general. En esta última semana Van Aert quiere volver a ser la trituradora del Jumbo-Visma en el Tour de Francia.