CICLISMO

¿Qué fue de... Berzin, el ruso que batió a Indurain en el Giro?

Evgeni Berzin cumple 50 años este 3 de junio. En 2019 celebró el 25 aniversario de su título en el Giro de Italia de 1994, su mejor victoria.

¿Qué fue de... Berzin, el ruso que batió a Indurain en el Giro?
Pepe Andrés

Evgeni Berzin cumple 50 años este miércoles 3 de junio. Nacido en la ciudad báltica de Víborg, se convirtió en 1994 en la revelación del ciclismo internacional. Esa temporada consiguió diez triunfos, entre ellos un monumento, la Lieja-Bastoña-Lieja, y una grande, el Giro (y tres de sus etapas). En Italia derrotó a Marco Pantani y a Miguel Indurain. Se enfundó la maglia en la cuarta jornada, tras vencer en Campitello Matese, y no la soltó hasta Milán. “¡Nos ha follonicado!”, dijo José Miguel Echávarri, director del Banesto, cuando el ruso voló en la crono de Follonica. En Dolomitas y Alpes resistió los ataques del Pirata y el navarro con total solvencia.

En 1994 Berzin también sumó dos dianas en la desaparecida Euskal Bizikleta (que conquistó en 1995) y alcanzó el campeonato de su país de contrarreloj, modalidad en la que destacó gracias a que procedía de la pista. En el velódromo logró dos oros (1990) y dos platas mundiales (1989 y 1991), en persecución individual y por equipos. El característico rubio disputó sus mejores campañas en el Gewiss, con el que debutó como profesional en 1993 bajo la denominación de Mecair-Ballan y en el que permaneció hasta 1998.

Tony Rominger le privó de repetir maglia rosa en 1995: quedó segundo. En 1996 se anotaría sus últimas victorias en la ronda italiana y en el Tour (que lideró dos días), y desde 1997 ya no sumó ningún triunfo más a su palmarés y dio tumbos entre el FDJ, el Amica Chips y el Mobilvetta. Tampoco batió el récord de la hora y en la edición de 2000 le expulsaron del Giro por superar ampliamente la tasa de hematocrito permitida. La investigación de 2004 del juez Oliva le vinculó con el doctor Conconi y los productos prohibidos. Un corredor lagunar de su época, que en la actualidad vende automóviles y ejerce como embajador de sponsors vinculados a su deporte. En 2019, con motivo del 25 aniversario de su título en la Corsa Rosa, AS le entrevistó en Bolonia, la misma localidad de la que partió el mayor éxito de su trayectoria:

-Lo primero, ¿qué tal está después del ciclismo profesional?

-Muy bien. Visito el Giro, la prueba que gané hace 25 años. Resido en un pueblo tranquilo a unos 40 o 50 kilómetros de Milán, tampoco os daré más pistas para continuar con mi relax (se parte de risa). Me dedico a la venta de coches y a representar marcas. No me quejo. Me gusta vivir la vida (desde que colgó la bici le acompañan unos cuantos kilos de más).

-¿Cómo recuerda aquel triunfo?

-Como si fuera ayer. Comenzamos en Bolonia, primero con una jornada en línea y luego con un sector de contrarreloj. Se impuso Armand de las Cuevas, yo concluí segundo y Miguel, tercero. Ahí les di unas cuantas pistas sobre la atención que debían prestarme, pero no pareció que se lo tomaran muy en serio (más risas). Mejor para mí, que me llevé la general, la maglia de mejor joven, tres parciales y la satisfacción de superar a Pantani y a Indurain.

-¿Su opinión sobre Indurain?

-Magnífica, ¡cómo no! Como deportista y como persona. Le considero uno de los grandes campeones de la historia del ciclismo, como a Coppi, Anquetil, Merckx o Hinault, cada uno en su periodo. Intento conservar el contacto, aunque no coincidimos mucho. Nos vemos en alguna marcha cicloturista en Italia y poco más. Vencerle en el Giro de 1994 me supo a gloria.

-Compitió en una época muy oscura en cuanto al dopaje, que le implicó a usted mismo.

-Cada tiempo tiene sus pautas. Como los campeones, no los comparo. Forma parte del pasado. El ciclismo se ha controlado mucho y sigue en la misma línea.

-¿Quién le gusta como corredor ahora?

-No sé, muchos, un día uno y otro día otro. No me guío por un prototipo. Por ejemplo, Roglic: rueda muy bien contra el crono, es rápido y sube fenomenal. Le equipararía a Saronni. Me encantan los tipos valientes, eso sí, como Nibali.

-¿Y respecto a los españoles?

-Landa asciende muy bien, pero le falta regularidad. Valverde se lesionó, ya está viejo, aunque respeto muchísimo su palmarés y que lograra el Mundial de 2018 ¡con 38 años! Un fenómeno.