CICLISMO

Vietnam despeja la ruta

La HTV Cup del país asiático es desde hoy la primera carrera tras la pandemia y el título lo defiende un zamorano de 31 años, Javier Sardá.

Vietnam despeja la ruta

Una carrera para la esperanza. Así puede ver el ciclismo mundial la HTV Cup, la prueba de 18 etapas que comienza este martes 19 de mayo en Vietnam. Cita que no pertenece al calendario UCI, pero cuya importancia, más allá de la gran popularidad que goza en el país asiático, reside en que se convertirá en la primera competición ciclista que se organiza después de que la pandemia obligara a cesar toda actividad en este deporte. Entre las dudas que asolan a eventos de la importancia del Tour de Francia, Vietnam, país que sólo cuenta con 318 afectados por la enfermedad y ningún fallecido entre sus casi cien millones de habitantes, podrá disfrutar de un pelotón de 12 equipos y 84 corredores.

De ellos, sólo dos extranjeros y uno de ellos español, Javier Sardá, que además es el defensor del título. Componente del equipo Thanh Phô Ho Chi Minh, este ciclista zamorano de 31 años afronta la gran prueba de su calendario (no obstante, el nombre de HTV Cup significa la Copa Ho Chi Minh TV, patrocinador principal y televisión que retransmite la carrera). "Llegué a Ho Chi Minh City en febrero y a los pocos días me fui con el equipo a Da Lat para realizar nuestro training camp para preparar la prueba, estuvimos un mes", relata el español a AS. Sin embargo, la crisis sanitaria sí obligo a atrasar la carrera, en principio prevista para abril.

En ese periodo, Vietnam sí tuvo cuarentena, aunque apenas afectó a Sardá para entrenar, que sí hizo trabajo de rodillo para mantenerse. "Para la carrera, en principio los corredores no tenemos ninguna norma especial. Fuera de competición sí debemos usar mascarilla, es obligatoria. Tenemos incluso unas personalizadas por nuestro sponsor (MUDE, una empresa española), que además sirven para hacer deporte. También nos insisten en la higiene. Pero podemos hacer prácticamente vida normal", cuenta.

Una carrera que se ha asombrado de la expectación en el extranjero para esta 32ª edición (en el 30 aniversario se disputaron 30 etapas). Se podrá seguir en las redes, y Sardá explica que los aficionados que se animen verán algo parecido al ciclismo europeo. "Hay muchos movimientos para la fuga y después se controla el posible sprint. Los días de montaña son más locos. Lo único que cambia son las circunstancias. Corremos pronto por la mañana ya que estamos a temperaturas de 35 a 40 grados sumados a la alta humedad, se hace duro", cuenta este prometedor español en su época amateur, que sí echó en falta en España "algún apoyo para dar el salto", pero que ahora no volvería a Europa. "Cuando nadie creía en mí, aquí me dieron la oportunidad. Hago de mi pasión mi profesión y creo que soy un privilegiado". Desde hoy, además, muy envidiado por el simple hecho de poder ponerse un dorsal.