CICLISMO | SAN JUAN

Evenepoel conquistó Argentina

La actuación de Remco Evenepoel en San Juan asombra a Argentina, que no dudan en nombrarle el Messi del ciclismo. Un fenómeno que no tiene techo.

Evenepoel conquistó Argentina
David Ramiro Leyva / EFE

"Aún no sabemos dónde está su techo, ni él lo sabe", comentan en el equipo Deceuninck cuando se le pregunta por la evolución de su gran fenómeno, Remco Evenepoel. El belga de 20 años recién cumplidos hizo su debut la pasada semana en la Vuelta a San Juan argentina que conquistó, su primera general por etapas de 2020, y también se llevó la crono con una superioridad portentosa (ya lleva siete victorias como profesional). Un inicio de año espectacular que ha demostrado que su trabajo invernal no ha hecho más que mejorar su evolución. Su actuación ha asombrado en Argentina, donde los medios le han apodado el Messi del ciclismo (así tituló la Nación) e incluso en el podio le regalaron una camiseta de la albiceleste con el 10. "Es una figura demasiado famosa como para sentirme identificado, prefiero el apodo de 'chico maravilla' que de nuevo Messi, no me gusta que me comparen con gente", dijo en la conferencia de ganador, quedándose con otro apodo que le han puesto en el país sudamericano.

Lo que es cierto es que su capacidad física está fuera de toda dudas. Formado en el fútbol en el que llegó a ser capitán de Bélgica Sub-16 y capaz de correr una media maratón en 1:16 con 16 años, su llegada al ciclismo amateur, donde arrasó, le valió el recurrente apodo en Bélgica de 'nuevo Merckx' (ahí empezó a odiar las comparaciones). Sin embargo, en San Juan ha demostrado que su capacidad mental también es enorme, como demostró en la quinta etapa camino del Colorado, cuando se repuso de una difícil situación al quedarse cortado por una emboscada en forma de abanicos de sus rivales. "Tuve un momento de pánico, pero con sangre fría y un gran equipo lo conseguí solventar", analizó el joven, que también aseguró que hace un año no se podría haber "repuesto de esa situación".

Evenepoel, con el 10 de Argentina.

"Esas circunstancias son las que le curten como corredor, está aprendiendo valiosas lecciones", analiza su director en Argentina, Davide Bramati. "En parte fue un error, cuando se lanzó yo iba encerrado", hacía autocrítica el corredor, que también demuestra que aprende: el resto de jornadas nunca se le vio rodar en el centro del pelotón, siempre en el lateral del grupo y entre los 20 primeros.

El otro aspecto que llama la atención es cómo domina el aspecto mediático a pesar de su juventud. "Sé que me he convertido en una figura mundial y lo que eso conlleva con medios, aficionados...", se sinceró en una entrevista con AS. Atento con los aficionados, bromista y con una sonrisa pícara, no duda en dejar imágenes espontáneas como entrar en la rueda de prensa de ganador de su compañero Stybar bailando al sonido de la cumbia que sonaba por megafonía, mientras le dedicaba un aplauso, sentarse entre público y periodistas para ver el final de la crono que se convirtió en su primer triunfo del año. Un animal deportivo y mediático del que, como dicen en su equipo, aún no se vislumbra techo.