MUNDIALES DE QATAR

Los velocistas se desafían a 39 grados por el maillot arcoíris

En una carrera que estará marcada por las elevadas temperaturas, España contará con Lobato y Barbero como sus mejores bazas para un más que previsible sprint.

Los velocistas se desafían a 39 grados por el maillot arcoíris
RFEC

Mundial Ciclismo Qatar 2016: Fondo Carretera en directo

"No se trata de un circuito favorable ni disponemos de buenas oportunidades, pero estamos en un Mundial". Javier Mínguez asume con sinceridad "las limitaciones" de España en un trazado totalmente llano, con dos bazas de clase media, Juanjo Lobato y Carlos Barbero. Qatar invirtió más de diez millones para acoger el evento. Un fracaso. A 39 grados y 48% de humedad, no hay público y el clima extremo reduce el espectáculo deportivo a un ejercicio de supervivencia hasta el sprint.

Salvo el júnior danés Egholm, que entró con siete segundos sobre el pelotón, las demás carreras se resolvieron en una volata. Y los golpes de calor se sucedieron día a día desde las contrarreloj. Así que no se descarta la aplicación del Protocolo de la UCI a última hora. De los 257,5 kilómetros originales, el Plan B reduciría el recorrido a sólo 106,4: las siete vueltas al complejo de La Perla, sin el paseíto de 151,1 km entre la costa y el desierto. "En ese tramo residirá la clave, ahí podría romperse el grupo por el viento", asegura Mínguez.

"Alemania tiene a Kittel y a Greipel, incluso a Degenkolb. Francia, a Bouhanni y a Demare. Gran Bretaña, a Cavendish. Aunque cualquiera cuenta con algún hombre rápido, eso no quiere decir que todos vayan a llegar. Dependerá de la primera parte de la prueba”. El seleccionador no incluyó en su análisis de los favoritos a Bélgica, dispuesta a armarla para Boonen y Van Avermaet, a la Italia de Nizzolo y Viviani... o a talentos como Matthews, Boasson Hagen, Kristoff, Bennett, Gaviria, Terpstra, Groenewegen y el defensor del título, el inconmensurable Sagan.

Veremos cómo se desarrolla la cita. Una bonita batalla o un campeón de quilates salvarían el honor de Doha. Una competición cercenada o envuelta en la polémica de las elevadas temperaturas terminaría de enterrar el prestigio de la UCI bajo la arena de Qatar, un país sin ninguna tradición ciclista.