VUELTA

Así es La Camperona, primer gran final en alto de la Vuelta

Este puerto leonés, que AS descubrió en el año 2000, se subirá por segunda ocasión en la ronda española, tras ser final de etapa en 2014.

Así es La Camperona, primer gran final en alto de la Vuelta
ANDRES GARCÍA DIARIO AS

La Vuelta a España 2016 en directo: etapa 10

La llegada a la cima de La Camperona de este sábado será la primera gran llegada en alto de la Vuelta a España 2016. Una cima situada en el municipio leonés de Sabero que dará espectáculo y que puede marcar diferencias, e incluso dejar descartado a algún favorito de la general.

AS descubrió la subida a La Camperona en el año 2000 con Julio Jiménez y Pedro Gutiérrez.

AS descubrió este puerto en el año 2000, y por aquel entonces se le denominó "el hijo del Angliru". El ex ciclista Julio Jiménez (ganador de etapa en Giro, Tour y Vuelta) y el cicloturista Pedro Gutiérrez realizaron la subida, y tras completarla comentaron: "Sólo son tres kilómetros, pero insufribles, porque nunca se adivina el final. No se puede hablar de cuestas, sino de una sola cuesta que no acaba nunca".

La Vuelta cataloga el puerto como de primera categoría, con un recorrido de 8,5 kilómetros al 7,4% de pendiente media. Sin embargo, hay dos partes muy diferenciadas en la subida. Los primeros tres kilómetros pasados Sabero son suaves, con pendientes que rondan el 2, 3 y 5% de pendiente. Pasada la pedanía de Olleros de Sabero, los ciclistas se encontrarán con una rampa del 25% antes de otro tramo suave al 2% que les llevará a Sotillos de Sabero. Aquí comenzarán los cuatro kilómetros más exigentes de la subida, con el primero de ellos con rampas del 20%.

Sin embargo, serán los últimos tres kilómetros los que marquen las diferencias en la subida. En el reportaje que AS realizó en el año 2000 se calculó que los tres kilómetros finales de La Camperona tenían más pendiente que los tres kilómetros más duros de la ascensión al Angliru. Y según los porcentajes calculados por la Vuelta, esos datos concuerdan. Las rampas en estos tres kilómetros finales no bajan del 17% y la pendiente máxima se mantiene entre el 20 y el 22%. El único "respiro" para los corredores llega en el tramo final de la etapa, con una rampa del 14%.

La Camperona ya albergó un final de etapa en la Vuelta a España de 2014. En aquella ocasión, el canadiense Ryder Hesjedal se impuso en esta cima leonesa tras culminar una escapada, mientras que Chris Froome demostró ser el más rápido de los favoritos en aquella ocasión.