GIRO DE ITALIA | 4ª ETAPA

El Tinkoff de Contador tiró a por su corredor fugado: Kreuziger

Formolo, de 22 años, ganó el solitario la 4ª etapa. Clarke, segundo, releva a Matthews como maglia rosa. Fabio Aru probó en la última subida a Contador.

El Tinkoff de Contador tiró a por su corredor fugado: Kreuziger
DANI SÁNCHEZ

Se trataba de la cuarta etapa del Giro de Italia, de sólo 150 kilómetros y sin puertos de envergadura, pero se vivió un tremendo espectáculo. Davide Formolo, de 22 años, logró su primer triunfo como profesional en La Spezia. La promesa italiana ganó en solitario, último superviviente de la fuga. Simon Clarke, segundo, celebró la consecución del rosa como una victoria. “Sabía que Formolo entró antes. Expresé la alegría de colocarme de líder en una grande”, dijo al borde las lágrimas. También apareció la polémica y se produjeron escaramuzas y varios descartes entre los favoritos.

Para poner en antecedentes la situación: Roman Kreuziger sigue pendiente de la decisión del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) sobre los valores irregulares de su pasaporte biológico. La audiencia se celebrará el 10 de junio, y una sanción de dos años con descalificación de sus resultados es posible. Así que, con el checo escapado, el Tinkoff, su propio equipo, tiraba del pelotón como si no hubiera mañana. Durante la jornada se pudo ver a Bruno Cenghialta, uno de sus directores, discutir con Kreuziger de manera acalorada. La RAI entrevistó a Cenghialta, que aseguró que “la escuadra sólo piensa en Alberto Contador”. Lars Michaelsen, otro de los técnicos, afirmó que no sabían “si Roman iba al frente” y que les dieron “malas referencias”.

Kreuziger ha terminado en el top-ten del Tour tres veces (noveno, octavo y quinto), y también ha concluido quinto en el Giro. Si la idea del Tinkoff era que se marchara por delante para no tener que trabajar por detrás, no se entiende que forzaran y que Contador se quedara solo con Rogers (descolgado al final). “No, tenía a Roman. Realizamos un trabajo magnífico”, exculpó después el madrileño. La fuga en la que se metió su escudero alcanzó casi diez minutos de ventaja. Compartía grupo con otro hombre peligroso, el colombiano Esteban Chaves.

Al comprobar que la diferencia no descendía de siete minutos, el Astana de Fabio Aru dirigió la persecución y culminó la caza a falta de 10 km. Pese al típico curveo y al continuo sube y baja de Liguria, cinco gregarios de Aru tumbaron a todos los de la escapada, menos a Formolo. “No podíamos permitir esa renta a Kreuziger y Chaves”, analizó el sardo. “Astana imprimió un ritmo increíble, pero las sensaciones no fueron malas”, asumió Contador.

Aunque Aru lo intentó en Biassa, última ascensión del día, Contador y Porte respondieron sin problemas. En cambio, Urán, Van den Broeck y Caruso perdieron contacto y entraron a 42 segundos. Ion Izagirre se dejó cuatro minutos; Hesjedal, 5:03; Intxausti, 8:59; y Zakarin, 17:01. Queda muchísimo, pero la lucha por la maglia rosa se perfila como un intercambio de golpes entre Contador, Aru y Porte. Y este miércoles, primera meta en alto en Abetone: 17,3 km al 5,4% de porcentaje medio, con rampas del 10%.