La 'wigginsmanía' invade el Londres olímpico

"Un caballero rueda por París", "Victoria histórica" o "Un británico de amarillo en los Campos Elíseos" son los titulares de algunas de las portadas con la que los ingleses se levantaron en el día de resaca de la primera victoria de un ciclista británico en el Tour de Francia a cargo de Bradley Wiggins. La inmensa mayoría de rotativos abrían con una foto del líder del Sky en París y la wigginsmania ha alcanzado hasta el palacio de Buckhingham, donde la propia Reina Isabel II ha querido mandar sus felicitaciones al ciclista. Acostumbrados a triunfos efímeros, el dominio británico en el pasado Tour (siete etapas y general) ha levantado el interés sobre el ciclismo. Las librerías han colocado en sus escaparates ejemplares sobre la historia de la carrera francesa y biografías como la de Eddy Merckx, la de David Millar o la del propio Wiggins. "Su victoria y la noticia de que Chris Hoy (cuádruple campeón olímpico de ciclismo en pista) será el abanderado se ha notado en las ventas de libros sobre ciclismo", afirma una dependienta de una céntrica librería londinense.Este corredor, aunque nacido en Gante (Bélgica), conecta perfectamente con el gusto británico. Abanderado contra el dopaje, llegado de la pista (donde los de Gran Bretaña sí brillan) y con estética mod, hace afición, sobre todo, entre los jóvenes. Y más, si como todo apunta, pelea por las medallas en la crono de los Juegos, para la que se prepara a conciencia. De hecho, ha evitado todo tipo de celebración en la capital británica: "Todo mi esfuerzo gira ahora hacia la medalla (de las que ya tiene seis, tres de oro, aunque todas en pista). Es una pena llegar a casa y entrenar en vez de estar de fiesta, pero hay una crono en Londres que debo intentar ganar".