"¡Venga papá, hay que apretar el culo!"

Giro | En Talavera de la Reina

"¡Venga papá, hay que apretar el culo!"

"¡Venga, papá, aprieta el culo!", gritaba el pequeño Marcos, hijo de David Arroyo, en la cafetería de El Corte Inglés de Talavera de la Reina (Toledo), donde amigos y familiares siguieron ayer la etapa. Pamela, su mujer, regenta la Peluquería Arroyo, de ahí las mechas rosas en su cabello rubio. Madre e hijo viajan hoy a Italia "para ver al héroe en el podio de Verona".

La bajada que realizó David en el Mortirolo desató a su gente, cuando lo normal hubiera sido mantenerles en vilo, al borde del infarto, por los riesgos que corrió. "Qué jabato, va a pillar a Basso". Las palabras de ánimo cambiaron por unas menos agradables cuando nadie relevaba a su vecino en Aprica. Pero el sentimiento es unánime: "Tenemos un campeón en el pueblo".