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Pepe Pozas, el anhelo imposible del Bilbao Basket

El base del Obradorio tiene más propuestas de ACB y medita su futuro. Lo primero, considerar la oferta del club santiagués. Mumbrú ya cuenta con Rousselle y Hakanson.

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Pepe Pozas, el anhelo imposible del Bilbao Basket

El Bilbao Basket 2021-22 va viento en popa. Las salidas de Brown, Jenkins y Balvin han sido un duro golpe, grandes jugadores a los que va a costar sustituir, pero se va haciendo camino. Goudelock es una de las estrellas del año próximo, la referencia por fuera. El francés Bigote fue el primero en llegar. Masiulis está cerca ante la posibilidad de salida de Kulboka a la NBA, y Galán (Alicante, de LEB Oro) también se encuentra en la agenda. Se va a buscar en un mercado muy parado a un cinco importante para que no se eche mucho de menos a un Balvin que se ha ido a Japón. Y en el perímetro se está moviendo también la coctelera.

Uno de los frentes abiertos por el director deportivo, Rafa Pueyo, es el de base. Finalmente se ha descartado la opción de continuidad de Athinaiou, director de juego griego que llegó al final del curso pasado como recambio del lesionado Rousselle y rindió muy bien. Pepe Pozas es el elegido, pero es muy difícil reclutar al base malagueño, que tiene más propuestas, la principal la de su actual equipo, el Obradoiro, donde es capitán y santo y seña. Por deferencia a un jugador idolatrado en la capital gallega, se le permitió no quedar sujeto al derecho de tanteo en el año en el que queda libre.

Pozas jugó en Miribilla como base de la selección española U20 que ganó el Eurobasket en 2011. En 2013 defendió la camiseta del Valladolid durante 15 partidos. Un año más tarde fichó por el Obradoiro, donde es algo más que un jugador tras siete campañas intensas. Forma un tándem solidísimo con Moncho Fernández. Llegó con 22 años y solo unos meses de experiencia en la ACB tras debutar con el Unicaja y la experiencia pucelana. Ahora es capitán y líder de partidos en la élite con el cuadro santiagués, tras superar a Corbacho en 2019. Arrancarlo de Sar es una misión complicada, aunque también tiene otras ofertas. Tipo noble, ha crecido al mismo tiempo que el club, es el alma del vestuario y por su pundonor ha llegado hasta donde pocos sospechaban. El curso pasado sufrió una rotura parcial del tendón rotuliano de la pierna izquierda, del que ya está repuesto. En unos días será padre. Es el sueño imposible de Mumbrú, que tendría a Rousselle para completar la posición y Hakanson y Goudelock para hacer el uno-dos. Ahora tendrá que mirar por otro lado. Solo falta esa pieza para cerrar la línea exterior. El mercado nacional de bases está muy complicado.