NBA | WIZARDS 119 - CLIPPERS 117

Beal y Westbrook aleccionan a los Clippers y miran a playoffs

La pareja de los Wizards volvió a sorprender, esta vez a los Clippers, y sigue con su espectacular escalada. Kawhi, desaparecido en el último cuarto.

Los Wizards quieren los playoffs. Al menos, es la sensación que dan en el último mes, cuando han pasado de un récord de 6-17 a uno de 14-20, consiguiendo, para salir del pozo, cinco victorias consecutivas y ganando a algunos de los mejores equipos de la competición. Lo hicieron, a inicios de su espectacular racha, contra unos Celtics que entraban en su crisis particular o ante unos Lakers desmadejados por las lesiones. Y ahora han acabado con unos Clippers que se han hundido paulatinamente en los últimos partidos y que no consiguen tener sanas a sus dos estrellas. Independientemente del nivel de su rival, el equipo de la capital estadounidense está carburando con una pareja que tenía un hype inicial que se fue diluyendo hasta que ha vuelto a emerger ahora y, con toda la segunda parte de la temporada por delante, están a dos victorias del octavo puesto de los playoffs que ocupan, en este momento, los Raptors. Entre medias tienen a Hawks, Pacers y Bulls, pero su estado de forma es mayor que el de sus más inmediatos rivales y sus dos estrellas parecen estar en sintonía y con un objetivo común, algo meritorio teniendo en cuenta que, para muchos, el equipo de Scott Brooks había tirado la temporada.

Los Wizards fueron, ante los Clippers, un martillo pilón que esperó su oportunidad para hacerse con la victoria y que no perdió la paciencia cuando hizo gala de su consabida mala defensa, que ha mejorado en esta racha pero sigue teniendo momentos absolutamente horrorosos. En el segundo periodo, los Clippers anotaron 39 puntos, con más del 70% en tiros de campo y un 50% en triples, unos números que hacían prever una vuelta a las andadas quee finalmente no se produjo. Sin embargo, la paciencia que tuvieron tras el retorno del túnel de vestuarios hizo que se cerrara la herida, y el marcador reflejaba un 87-87 con 12 minutos por jugarse. En ese punto, Kawhi Leonard llevaba 19 puntos, pero solo anotó 3 más en el resto del partido, sin ser la solución de un equipo que, en consonancia con su teórico líder, alterna luces y sombras, además de sumar su tercera derrota consecutiva. Y Westbrook, que llevaba 18+4+7, acabó con 27+9+11, es decir, 9 puntos, 5 rebotes (uno impresionante, en ataque y en la última jugada a fallo de Hachimura desde el tiro libre, para asegurar el partido) y 4 asistencias (con una sola pérdida), sólo en el último cuarto. Y ahí estuvo, en ese espectacular final, la diferencia que decantó la balanza.

Westbrook ha dejado de monopolizar el juego tanto como antes, ya no lanza indiscriminadamente de tres y tiene la paciencia suficiente en los momentos oportunos para generar espacios y encontrar a sus compañeros. Entre ellos se encuentra Bradley Beal, que se fue a los 33 puntos en una mala serie de tiro (9 de 23) pero anotando 14 de sus 15 lanzamientos desde la personal. Ambos están en un gran momento: el base ha hecho al menos un doble-doble en 12 partidos consecutivos, y promedia en ellos más de 20 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias. Beal, que sigue siendo el máximo anotador de la NBA con 32,9 tantos por noche (con 5,4 rebotes y 4,8 asistencias), está en sus números habituales en esta racha, en la que se sitúa en torno al 50% en tiros de campo. En otras palabras, han sido los ajustes de Westbrook los que han permitido a los Wizards ser competitivos y poder mirar de tú a tú a todos sus rivales, iniciando una remontada espectacular que nadie sabe si bastará para meterse en playoffs o se quedará, simplemente, en un intento tardío.

Del resto, poco más que añadir. Los Clippers tuvieron un juego colaborativo que dio como resultado a siete jugadores por encima de la decena de puntos, destacando el doble-doble (13+13) de Ivica Zubac desde el banquillo. Serge Ibaka, por cierto, cuajó una de sus peores actuaciones de la temporada y se quedó sin anotar en 18 minutos de juego, con un -22 en pista solo superado por el -23 de Nicolás Batum, que hizo un 2 de 10 en tiros de campo, con 2 de 8 en triples. Y en los Wizards hubo tres jugadores que acompañaron a la pareja de moda en la NBA, Raul Neto, Robin Lopez y Davis Bertans, pero los focos los acapararon Bradley Beal y Russell Westbrook, que aleccionaron a los Clippers de forma tan inopinada como merecida y siguen con su remontada, ya veremos si triunfal, mientras intentan enmendar la ingente cantidad de derrotas que tuvieron a inicio de curso. Y buscan, personalmente, cosas distintas: Beal, ser el líder definitivo de la única franquicia en la que ha estado en la NBA. Y Westbrook, una redención eternamente postergada y que se hace necesaria en una de las estrellas con peor prensa de la competición. Pero una estrella, al fin y al cabo.