LIGA ENDESA | 19ª JORNADA

El Casademont Zaragoza ensombrece el debut de Barea

El equipo aragonés doblega al Movistar Estudiantes con un tercer cuarto magnífico. El base boricua acaba con 14 puntos y 3 asistencias para 8 de valoracón.

36 días son muchos días. Más de un mes llevaba el Movistar Estudiantes sin jugar por culpa de la borrasca Filomena y el brote de coronavirus que azotó a la plantilla. Y esa vida pausada regresó como la había dejado, con derrota. Aquel lejano 29 de diciembre fue ante el Iberostar Tenerife. Esta noche de miércoles, en uno de los cinco partidos aplazados por esos percances, frente al Casademont Zaragoza. ¿Las diferencias? En aquel encuentro estaba Alessandro Gentile y hoy no por culpa de la COVID-19, que también afectó a John Roberson (la enfermedad le pasó factura hoy y la inactividad, a todo el equipo) y a Edwin Jackson. A la inversa del italiano, JJ Barea: el base, fichado hace ya más de una semana, no pudo debutar contra el Acunsa GBC el pasado fin de semana y jugó sus primeros minutos hoy.

Lo hizo frente a un rival que se encuentra en el mejor momento de la temporada, con el descenso un poco más lejos y los mandamientos de Sergio Hernández bien aprendidos: transiciones veloces y aprovechamiento de las segundas oportunidades con torres como Robin Benzing y Tryggvi Hlinason en el rebote. Si a eso se le suma Dylan Ennis, el resultado son 6 victorias en los últimos 7 partidos entre Liga Endesa y Champions FIBA. El único punto negro, la paliza de la última jornada ante el TD Systems. Todo escribano tiene un borrón.

Barea fijaba todos los focos. No defraudó. Tampoco hizo saltar lágrimas de alegría. Dio destellos de superclase (penetraciones, lanzamientos tras reverso...), pero se nota que al boricua le falta camino por delante tras cinco meses sin jugar. Anotó 14 puntos en 24:29. Fue el segundo máximo anotador del equipo tras Aleksa Avramovic (20). Eso sí, no estuvo fino: 3/10 de dos y 2/7 en el triple. Repartió 3 asistencias y perdió 3 balones. También robó otros 3 para 8 de valoración final. Pero como todo el Estudiantes mostró dos caras: buena actividad, control y visión de juego en el primer tiempo, para hundirse irremediablemente en el tercer cuarto.

Todo fue parejo hasta el descanso. Ni madrileños ni zaragozanos encontraban esa varita que les permitiera estirarse en el marcador. Solo los visitantes tuvieron un intento de demarraje en el segundo cuarto a través de transiciones rápidas tras perdida local y rebote defensivo, fue un +5 (22-27) efímero. En cuestión de segundos perdieron toda ventaja para saltar de nuevo a la tierra embarrada en la que se había convertido el duelo. Y todo por las 16 pérdidas acumuladas entre ambos y por lo estrecho que estaba el aro: 0/9 desde el triple durante 13 minutos. Javi García lo desatascó con dos seguidos. Barea siguió con un par. Incluso hubo momento canterano colegial con uno de Domínguez. Roberson clavó el último antes del medio tiempo para colocar el 40-39.

Entre medias, el show de Avramovic, que no entiende de inactividad. El serbio logró 7 de los 9 primeros puntos del Estu en la reanudación del segundo acto además de acumular 3 asistencias. En total, en 14 minutos se disparó a los 11 tantos por los 10 de Ennis, que sacaba ventaja de su fortaleza física en el uno contra uno. No solo él, el resto del Casademont tiraba de músculo para minar las fuerzas madrileñas… y para cargar de faltas a sus pívots.

Un tercer cuarto desastroso

Esa igualdad se detonó en un abrir y cerrar de ojos a la vuelta de los vestuarios. En 180 segundos toda la resistencia del Movistar se deshizo como un azucarillo. Acumularon seis pérdidas en ese lapso y cuatro faltas en un minuto por la presión de los de Sergio Hernández tanto en la salida de balón como en las penetraciones y en en el rebote. Fue una andanada directa a la línea de flotación colegial en forma de parcial de 2-15 que ponía el 42-54. Un golpe muy duro para lo poco que se había andado en el tercer cuarto. Los números en ese periodo eran un triste epitafio para los de Zamora: 11-22 de parcial con 16 puntos entre Ennis y Hlinason, 7 pérdidas y 10 faltas cometidas. En valoración 1-29. Un desastroso y caótico cuarto. Un tercer cuarto made in Estudiantes donde nadie dio con la tecla y los errores se amontaron como la nieve con Filomena.

Y como es costumbre, ante la estope recibida y la caraja, reacción a la desesperada, que en esta ocasión casi da resultado. La sangría de las pérdidas se paró al igual que las personales. Y el viento sopló más calmado. El Zaragoza se vio con la victoria en las manos y con dos minutos por delante llegó el susto: 71-74 con Delgado y Vicedo mordiendo los tobillos en defensa y en el rebote (8 y 7, respectivamente) y Avramovic haciendo virguerías. Un espejismo teñido de cierta polémica y una fea acción de Ennis, que tras un mate que dejaba el asunto casi sentenciado (71-76, min. 39) se dirigió a Avramovic. El serbio salió disparado hacia él sin que la sangre llegara al río y sin que los árbitros interpretaran nada punible. Vuelta con derrota estudiantil y el domingo el derbi frente al Madrid. Y el próximo miércoles, partido clave ante el Acunsa GBC.

RESUMEN

73 - Movistar Estudiantes (13+27+11+22): Barea (14), Avramovic (20), Vicedo (5), Djuricic (12) y Delgado (10) -quinteto titular-, Roberson (6), Sola (-), Domínguez (3), Stoilov (-), Brown (-), Cvetkovic (-) y Arteaga (3),

79 - Casademont Zaragoza (14+25+22+18): Bray (-), Ennis (22), Barreiro (7), Benzing (11) y Hlinason (10) -cinco inicial-, Sulaimon (8), Brussino (8), Garcia (), Harris (7) y Justiz (-).

Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Luis Miguel Castillo y Joaquín García. Descalificaron a Cvetkovic, del Movistar Estudiantes.

Incidencias: Partido aplazado de la jornada 19 y disputado en el pabellón WiZink Center de Madrid a puerta cerrada por la pandemia de coronavirus.