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Valencia Basket Valencia Basket

Fase de Grupos - Jornada 3

78

Finalizado

83

Anadolu Efes Anadolu Efes
  • 1C27-23
  • 2C19-16
  • 3C17-30
  • 4C15-14

EUROLIGA | 3ª JORNADA

Al Valencia Basket empieza a hacérsele ‘bola’ la Euroliga

Tras dos primeros cuartos notables, el subcampeón de Europa pasó el rodillo en La Fonteta. Dubljevic (22 puntos y 7 rebotes) fue el mejor de los locales.

El Valencia Basket volvió a perder en Euroliga. Dio un paso adelante, al menos en los dos primeros cuartos. Pero en los dos últimos aflojó en el plano físico y el Efes le pasó por encima de nuevo. Y eso que en el último cuarto, con el quinteto más atlético posible, pudieron contener las embestidas del Anadolu Efes. De nada sirvió. Como tampoco los 22 puntos y 7 rebotes (27 de valoración) de Dubljevic. La Euroliga se empieza a hacer bola. Y eso que sólo se han disputado tres partidos de 34. La sensación es que mientras las fuerzas aguantan se puede competir pero a la mínima flaqueza física o mental, los rivales te destrozan. Los fantasmas de la pesadilla taronja, de hace dos temporadas, vuelven a sobrevolar por La Fonteta. En el Efes, cuatro miembros de su quinteto titular (Micic, Simon, Peters y Dunston) pasaron de los 20 puntos de valoración. Casi todo dicho.

Y eso que salió el Valencia Basket de otra manera en La Fonteta. Después de las dos digestiones pesadas que supusieron las palizas ante CSKA y Olympiakos, los taronja salieron a comerse al subcampeón de Europa. Nada de tiros de fuera, sin apenas circulación ni contacto. Van Rossom y San Emeterio se dejaron los complejos en El Pireo y buscaban el aro, en penetración, continuamente. Así llegaron los primeros puntos. Peters sostenía a los turcos. Cerrar el rebote, correr (siempre que se podía) y penetrar eran las premisas de Ponsarnau que llevaban a cabo sus jugadores. Dubi también hacía daño: dentro y fuera. El talentoso equipo otomano se mantenía a base de la calidad de sus hombres. Simon, seis puntos seguidos; Micic, cuatro más. Una canasta en la pintura de Dubi lo dejó en 27-23 al final del primer cuarto. Oda al ataque.

En el segundo cuarto, las unidades B no bajaron el ritmo anotador. Pleiss, con un palmeo, en su vuelta a casa; Colom, triple; Larkin, de dos; Labeyrie, mates a pares, marca de la casa. El tanteo era muy justo, siempre por delante los locales, pese al indescifrable Peters, que lo mismo anotaba de tres como un refinado tirador, que debajo del aro tras capturar un rebote ofensivo. Era un día para los pesos pesados. Y Dubljevic lo sabía. Mediado el segundo cuarto, ya era el dueño de la pintura (12 puntos y 5 rebotes en los dos primeros cuartos). Un triple y una asistencia (a Loyd) de Colom pusieron la máxima renta de la primera mitad (46-39, min. 19). Tras un par de buenas defensas se llegó al descanso.

El Efes salió más enchufado tras el paso por los vestuarios. El Valencia bajó un punto la intensidad defensiva y eso en Euroliga se paga. 7-16 de entrada y los turcos se pusieron por delante (53-54, min. 16) después de mucho tiempo. Ya para siempre. El equipo de Ataman era un vendaval. 30 puntos enchufó en el tercer cuarto. Dunston, Micic y Beuabois se sumaron a la fiesta. Valencia no daba abasto para tapar tantas vías de agua. Un triple del francés a falta de 20 segundos para el final del tercer cuarto puso la máxima ventaja visitante (61-69) a esas alturas.

Ponsarnau apostó el quinteto más atlético posible en el último acto para intentar la remontada. Y tapó las vías de anotación otomanas. Pero lo que ganaba atrás lo perdía adelante. Y el partido, además, se volvió un carrusel de errores y pérdidas. Sólo una canasta de cada equipo en cinco minutos y medio. En cada ataque turco se soñaba con remontar los seis puntos (67-73, min. 37), un mundo a esas alturas. En cada ataque taronja, se esfumaba la ilusión, un horror. La Fonteta se apagó, faltando dos minutos y medio tras una penetración de Micic (71-81, min. 38). Lo demás, maquillaje.