Competición
  • Champions League
  • Mundial de Clubes

MUNDIAL CHINA 2019

Jeff Brooks: italiano, juventino y del Málaga

Nació en Louisville pero se enamoró en Milán de su esposa Benedetta. El suyo no es un pasaporte de conveniencia sino el ejemplo de adaptación al modo de vida europeo.

Jeff Brooks: italiano, juventino y del Málaga
FIBA Europa

El pasaporte italiano de Jeff Brooks (Louisville, Kentucky, 12-6-1989) tiene poco que ver con la conveniencia. Lo suyo fue amor verdadero con la bella Benedetta, a la que conoció en Milán (hoy tienen un hijo, Jordan), donde el ala-pívot hacía mucha vida en sus primeros años en Italia por la cercanía de las ciudades donde vivió. Brooks, estadounidense atípico, se casó en agosto de 2015 cuando ya había pasado por Cantú, Caserta y Sassari, donde consiguió el triplete (Supercoppa, Coppa Italia y Scudetto) a las órdenes de quien hoy es su seleccionador. Sin embargo, no fue Romeo Sacchetti, sino Ettore Messina quien hizo la gestión para conseguir que jugase como naturalizado con Italia. Brooks aceptó encantado.

Versátil, sin mucha estatura (2,03 metros) pero gran capacidad atlética, en Málaga se hizo querer. Fue uno de los artífices del triunfo en la Eurocup contra el Valencia (aquel tapón a Rafa Martínez...) y se convirtió en un jugador respetado en el Carpena. Ayudó también su pasión por el fútbol. Brooks se hizo seguidor de la Juventus para tener algo de lo que discutir con sus suegros (seguidores del Inter, como Scariolo, que pierde la cabeza por los neroazzurri) y en Málaga se hizo un habitual de La Rosaleda, donde acudió con la camiseta blanquiazul, cada vez que el calendario se lo permitía, los dos años que estuvo en la Costa del Sol.

Brooks, ejemplo de adaptación al modo de vida europeo, regresó a país de la bota para jugar en el Armani Milán. En Italia mantiene su rol de jugador complementario pero imprescindible, capaz de hacerle el trabajo sucio a los Gallinari, Gentile o Belinelli. Scariolo deberá vigilar a este luchador, como no podía ser de otra manera naciendo en el territorio del insuperable Muhammad Ali.