Competición
  • Premier League
  • Liga Portuguesa
Premier League
Liga Portuguesa

BALONCESTO

El Barça ha perdido a su eterna sonrisa: 'Chicho' Sibilio

Junto a Epi y Solozábal formó un trío de leyenda. Jugó 87 partidos con España y lo ganó todo con el Barça menos la Copa de Europa, pero su pasión era el béisbol.

El Barça ha perdido a su eterna sonrisa: 'Chicho' Sibilio

A cualquier aficionado al baloncesto le suenan estos tres nombres legendarios de este deporte: Juan Antonio San Epifanio 'Epi', Nacho Solózabal y 'Chicho' Sibilio; tres jugadores que marcaron una época en el Barcelona y en el baloncesto español. Ese legendario trío, junto a otros miembros ilustres de aquel Barça como Manolo Flores, Perico Ansa, Miguel López Abril o Juan Domingo de la Cruz, ha perdido hoy a uno de sus componentes, Cándido Antonio Sibilio Hughes, el mítico 'Chicho' de la eterna sonrisa y que marcó toda una época en el club azulgrana.

Nacido el 3 de octubre de 1958 en Haina, República Dominicana, era el menor de siete hermanos. Empezó a jugar al baloncesto, pero lo dejó porque decía que "era un deporte de niñas". Lo que de verdad le gustaba era el deporte rey en su país, el béisbol, pero no le fue bien y Abel Feisal, seleccionador juvenil dominicano, se fijó en él. Con 16 años se proclamaba campeón centroamericano juvenil, donde fue nombrado mejor jugador, siendo el máximo anotador y reboteador.

En 1975, la selección dominicana participa en el Torneo de Hospitalet con 'Chicho', con apenas 16 años, y Ranko Zeravica ya recomendó su fichaje en ese momento. Pero 'Chicho' volvió a su país, ya que algunas de las mejores universidades estadounidenses habían puesto sus ojos en él. Sin embargo, su madre no le permitió irse. El Barcelona, que estaba detrás, le convence para venir a la Ciudad Condal y entrar en el Colegio Alpe. A mediados de febrero de 1976 llega a España pero no le tramitan la ficha, así que sólo puede entrenar con el júnior del Barça y disputar algún amistoso con el primer equipo mientras juega en el Colegio Alpe, con el que obtendría el Campeonato del Mundo Escolar. Después de algunos problemas de residencia para tramitar su ficha, casi de manera inmediata obtuvo la nacionalidad española, el 16 de junio 1977. allí empezaba una carrera meteórica hacia la fama vistiendo la camiseta azulgrana desde 1976 a 1989.

Gloria en el Barcelona

Fue en uno de los ídolos de la afición azulgrana. Era un alero tirador con un extraordinario talento ofensivo y un compañero excepcional por su bromas y alegría en el vestuario. En sus trece años como azulgrana promedió 18,8 puntos por partido y fue un especialista en el tiro de tres, con un 45% de acierto. Fue poseedor de diversas marcas personales todavía vigentes en la Liga ACB y disputó 87 encuentros con la Selección Española.

El único título que no logró fue la Copa de Europa, pese a jugar la final de la temporada 1983-84, y la Final Four de Munich en 1989. Esa derrota abrió una crisis en el club que acabaría con la marcha de Sibilio, tras enfrentarse abiertamente con su entrenador, Aíto García Reneses. Tras dejar el Barça fichó con el Tau de Vitoria, donde estaría cuatro temporadas y, de nuevo, se convertía en la estrella del equipo junto a su gran amigo Juan Domingo de la Cruz. Al final de la temporada 1992-93 dejó el baloncesto en activo.

Sus títulos de clubes:

5 Liga ACB: 1981, 1983, 1987, 1988 y 1989

8 Copa del Rey : 1978, 1979, 1980, 1981, 1982, 1983, 1987 y 1988.

1 Copa Príncipe de Asturias: 1988.

2 Recopa de Europa: 1985 y 1986.

1 Copa Korac: 1987.

1 Mundial de Clubs de Baloncesto: 1985

Selección española

Sibilio fue miembro habitual, con algunas excepciones, de la Selección de baloncesto de España durante siete años, entre 1980 y 1987. Cumplidos los tres años desde su nacionalización, debutó con la Selección española absoluta el 9 de julio de 1980 en los Juegos Olímpicos de Moscú frente a la selección de la URSS, anotando 17 puntos. Su mayor éxito con la selección fue contribuir a conquistar la medalla de plata en el Eurobasket de 1983. Jugó su último partido con la selección el 28 de enero de 1987 en Trieste, frente a la Selección de baloncesto de Italia, anotando 2 puntos. Con España disputó un total de 87 partidos, anotando 1.324 puntos.

Tras la retirada

En 1993, retirado ya como jugador, regresó a su país natal, con el que nunca había perdido el contacto. Pronto empezó a dirigir a jóvenes de equipos de categorías inferiores. También fue dirigente del club Juan Pablo Duarte, en San Francisco de Macorís. Posteriormente llegaría a entrenar a un equipo de la Liga de la República Dominicana, los Cañeros de La Romana.

En el año 2000 la Federación Dominicana de Baloncesto lo incluyó en su cuerpo técnico. Empezó entrenando a la selección juvenil. En el 2003, sin desligarse de la Federación, con la que siguió colaborando, puso en marcha un ambicioso proyecto: la creación en Santo Domingo de una escuela de baloncesto de alto rendimiento, que aún existe hoy. En sus últimos años asesoraba al gobierno de su país en temas deportivos, vivía en el campo y disfrutaba de su gran pasión, el béisbol, entrenando a niños.