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Nowitzki, Pau, Parker... la histórica generación europea llega a su fin

Los jugadores europeos que han marcado la NBA en los últimos 20 años envejecen y algunos de ellos ya se han retirado; Doncic, Jokic y Anteto, a recoger el testigo.

Nowitzki, Pau y Parker, de izquierda a derecha

Desde finales de los años 90 hasta la actualidad, la NBA ha cambiado, se ha reinventado, ha tenido varios ídolos y campeones, y ha seguido evolucionando. Ha sido la época del aperturismo en la Liga, donde hemos visto como llegaban jugadores de todo el mundo para tener, cada vez, más importancia en la competición.

Ya hubo precedentes. Drazen Petrovic, Detlef Schrempf ... llegaron en los 80 y los 90 y que tuvieron importancia en sus equipos. Pero fue a finales de esta última década y, sobre todo en el siglo XXI, cuando vimos una verdadera evolución en este aspecto. Dirk Nowitzki, Tony Parker, Pau Gasol y un largo etcétera llegaban procedentes del baloncesto europeo y con la intención de hacer historia en la NBA.

Pero todo se acaba. Es una verdad tan cierta como incómoda, una realidad también representada en el deporte y en la NBA. La Liga norteamericana ve como llegan a su fin dinastías históricas o jugadores legendarios sin que nadie pueda hacer nada por evitarlo. Los ídolos se van y vienen otros nuevos, y la competición tiene que promocionar a nuevos equipos y jugadores para no perder el interés del público.

Kobe, Garnett, Duncan, Shaq, Nash, Pierce... en la última década hemos visto como se iba una generación de baloncestistas que han marcado una era. También ha pasado con los europeos. Los últimos 20 años han sido los más importantes para el continente dentro de la Liga norteamericana, y sus jugadores han tenido una importancia capital en los éxitos conseguidos por sus equipos.

Sin ir más lejos, en la presente campaña hemos visto como se retiraban dos de los máximos exponentes de esta generación: Dirk Nowitzki y Tony Parker. El primero, considerado por muchos como el mejor europeo de la historia, fue el primer MVP de la temporada del continente en un año, 2007, en el que el base francés MVP de las Finales y Andrea Bargnani fue número 1 del draft. Fue el año del dominio en Europa, la constatación de que sus jugadores habían llegado para quedarse.

Tanto Parker como Nowitzki se han retirado, mientras que Bargnani tiene 33 años y está sin equipo desde 2016. No son los únicos; la generación se acaba: Pau Gasol, el mejor jugador del baloncesto español, tiene 39 años, todavía no ha anunciado cuál será su destino para la próxima temporada y su carrera está llegando a su final. Es posible que cuando se retire se ponga definitivamente punto y final de esta gran generación del baloncesto europeo. Su hermano Marc cumple 35 en enero, y aunque acaba de ganar el anillo y su retirada es más lejana, está también llegando a la parte final de su vida deportiva.

Marcin Gortat, que disputó las Finales de 2009, tiene 35 años. Joakim Noah, de 34, ha pasado de ser Mejor Defensor de la Temporada a ser repudiado por cada equipo por el que pasa. Sefolosha, nacido en Suiza, suma también 35, los mismos que Pachulia, campeón de la NBA con los Warriors. Luol Deng, que llegó a ser All Star, tiene 34 y es una sombra de lo que fue en los Bulls. Batum es más joven (30) pero sus estadísticas ya han comenzado a descender. Bellinelli (33) fue campeón con los Spurs de 2014, Calderón (37) sigue buscando nuevos proyectos y ve de cerca la retirada, Mozgov (33) también está sin equipo... más y más jugadores, de mayor o menos nivel, que están (más o menos) cerca del final de sus carreras y que representan parte de una generación que se acaba. En 2011, por cierto, se retiró Predrag Stojakovic, otro gran referencia del continente.

Las retiradas de Parker y Nowitzki y el cercano final de Pau Gasol ponen a tiro el final a una generación histórica que ha conquistado los mayores éxitos europeos en la NBA. Tanto premios individuales como colectivos que los dejan como los pioneros del baloncesto europeo del siglo XXI y como los hombres que fueron la referencia para una generación que vino con (o detrás de) ellos y que envejece paulatinamente.

La Europa que viene

Ahora, la nueva camada de jugadores europeos deberá coger el testigo. Ya hemos visto que a pesar de haber muchos jugadores que pertenecen a una generación, esta siempre tiene referencias claras que permiten destacar a unos por encima de otros. Si Nowitzki, Parker o Pau eran la Europa del pasado, la del futuro tiene tres nombres propios: Luka Doncic, Nikola Jokic y Giannis Antetokounmpo.

El esloveno ha sido Rookie del Año mientras que el griego ha ganado el MVP de la temporada. El serbio por su parte ha sido una de las revelaciones de la campaña y ha liderado a los Nuggets a semifinales de Conferencia.  El final de una generación no tiene por qué significar el final del baloncesto europeo. Estos dos jugadores lideran una camada que incluye a los Hernangómez, Porzingis, Saric, Zizic... muchos nombres que pueden marcar una nueva era en la Liga.

También está la generación intermedia, esa a la que pertenece gente como Valnaciunas, Ibaka o Ricky Rubio y que siguen haciendo currículum en la NBA. El hispano-congoleño sin ir más lejos acaba de ganar el anillo de campeón.

Recordemos además que Europa está cada vez más representada en la mejor Liga del mundo. El año pasado, 65 de los 108 extranjeros que había en la competición eran de este continente, siendo España el tercer país más representado con 9 integrantes, de los que ha perdido dos este verano: Álex Abrines y Nikola Mirotic, que han puesto rumbo al Barça.

Se acaba una era para el baloncesto europeo en la Liga norteamericana, pero empieza otra que tiene grandes referencias y, sobre todo, tres jugadores que pueden marcar un antes y un después en la competición. Si consiguen o no los mismos éxitos que sus predecesores solo lo dirá el tiempo. De momento, siguen acumulando éxitos a pesar de su corta edad. Hay relevo en la NBA europea. De eso no hay duda.