UNICAJA 91-ICL MANRESA 75

El Manresa cae ante el Unicaja y desciende a LEB Oro

El equipo malagueño no pasó apuros para ganar a unos manresanos que certifican su descenso. Père Tomás, con 19 puntos, máximo anotador.

Málaga
Los jugadores del Manresa, tristes tras la derrota.
MARIANO POZO

El ICL Manresa, histórico campeón de la Liga ACB en 1998 y de la Copa del Rey en 1996 consumó su descenso a la Liga LEB a falta de cuatro partidos para el final del campeonato tras perder con el Unicaja, que necesitó meter el turbo para evitarse sufrimientos. Los malagueños quieren ser cuartos para obtener ventajas en el playoff por el título mientras que los catalanes volverán a estar pendientes de si continúan en la máxima categoría en caso de que renuncias de clubes ascensores. Día duro y otra mala campaña de un grande venido a menos y que solo ha ganado cuatro partidos en otra campaña para olvidar.

El Unicaja arrancó con 15-8. Ibón Navarro pidió tiempo muerto y con un Père Tomás estupendo (11 puntos y 14 de valoración en este tramo) cerró el minuto 10 con un increíble 20-25. Parcial de 5-13. En el segundo cuarto, el Unicaja, a medio gas hizo un 12-2 en seis minutos (32-27). Okouo en pista. Triple de Suggs (32-31). Manresa quería poner decibelios. El Unicaja dejaba trabajar al joven y poco utilizado Viny Okouo (este jugador ha incluido su nombre entre los elegibles para el draf NBA). Dos triples seguidos de Jamar Smith y mate del motivado Okouo para dejar el 42-34 con el que se llegó al descanso. Sin despeinarse Unicaja gobernaba. Père Tomás sostenía al Manresa y sus cinco triples mantenían la lucha. En vano. Kyle Fogg continuaba con la velocidad de crucero que lleva en esta recta de campaña. 67-55 para cerrar el tercer cuarto.

Un triple de Waczynski en el minuto 31 abrió la distancia a los 15 puntos (70-55). Entonces el Manresa se derrumbó y el Unicaja jugó a placer. 80-62 minuto 35. Brooks se puso a dar mates espectaculares y hasta Lafayette encontraba un hueco para maquillar su decepcionante temporada. Manresa se resignaba a su desgracia y a su consumado descenso si el escenario ACB no lo remedia como en las dos ocasiones anteriores. Unicaja quiere ser cuarto.