Logo Eurocup

FINAL EUROCUP | VALENCIA 58- UNICAJA 63

El Unicaja se alza con la Eurocup tras una remontada histórica

Llegó a perder por 13 al iniciarse el último cuarto, pero alzados por Carlos Suárez lograron un parcial 0-18 para vencer. Vuelta a la Euroliga.

0

El Unicaja culminó la machada en La Fonteta y levantó la Eurocup en tierra enemiga cuando lo tenía todo en contra. Baloncesto. Lo hizo de la manera más inesperada. Llegó a perder por 13 puntos en el último cuarto. Y sin pívot puesto que los árbitros habían echado a Omic tras una tangana en el tercer cuarto. En ese momento, El Valencia se vio campeón y echó el cierre (sólo 4 puntos en el último cuarto). Dani Díez se echó el equipo a la espalda y Carlos Suárez ejerció de referencia interior y se fajó abajo con Dubljevic. Nunca dejó de creer. Y eso le da el premio de un título y de volver a la Euroliga, una temporada después.

Pedro Martínez sorprendió con un quinteto de rotaciones en el día D. Con sus teóricos pívots suplentes, Thomas y Oriola, de inicio, quiso asegurar la intensidad en la pintura y, sobre todo, gestionar en qué momentos debía estar Dubljevic en la pista. De entrada la táctica pareció un fiasco. El Unicaja salió lanzado: 2-10 con un Alberto Díaz (7 puntos) en plan ametralladora. El parcial prosiguió hasta un 6-14, tras una penetración de Nedovic. Ahí el coach taronja activó en plan B, que en realidad siempre es el A: Dubljevic y Sastre a cancha, lo que desató el tsunami naranja. A un triple del escolta balear le sucedió el recital del montenegrino. El joven Okouo, que se emparejó con Dubi, dándole la razón a la treta inicial de Pedro Martínez, no sabía ni por donde le venían. 10 puntos seguidos del pívot trufados con otro triple de Sastre le dieron la vuelta al marcador en un abrir y cerrar de ojos, ante una Fonteta en plena efervescencia.

La bocina pareció salvar a los cajistas pero Dubljevic tenía cogido de las solapas al Unicaja y no estaba dispuesto a soltarlo. Otra más del montenegrino, una bandeja de Rafa Martínez y un triple de Sikma dispararon a los taronja ante un Unicaja en el que sólo anotaba Omic. La máxima ventaja del primer tiempo llegó con una canasta de Sato (31-21, min. 16). Ahí Joan Plaza ordenó a los suyos volver a la guerrilla, lo que mejor le había ido en los duelos anteriores de la serie. Y otra vez le fue bien. Omic le sacó dos faltas seguidas a Dubljevic que le descentraron ya para siempre. A base de tiros libres (lanzó 9 en la primera mitad por 2 el Valencia), el Unicaja fue enjuagando la ventaja. El Valencia sólo anotó una canasta de Oriola en los últimos cuatro minutos. Y así, Nedovic aprovechó sus prodigiosas piernas para dejar la renta en sólo tres, al descanso.

Restaban dos cuartos de Eurocup y todo estaba por decidir. Dos cuartos para hombres. Dos cuartos para gente que sabe de esto. Y San Emeterio es uno de los que destaca por leer partidos, esté más o menos acertado. El cántabro cogió la batuta taronja en cada ataque. Y así, en un partido enredado, fue sacando petróleo de cada ataque. Anotó y asistió mientras el Unicaja se atascaba con cada balón. Sus anotadores, Smith y Fogg, se encogían cada vez más. Sólo el joven Díaz sacaba las castañas del fuego a los cajistas. Un triple de Van Rossom y una canasta made in ‘Saneme’ pusieron una máxima para un Valencia llevado en volandas por La Fonteta (47-35, min. 25). El Unicaja sabía que era ahora o nunca y aumentó la intensidad atrás. Pero se pasó de frenada Omic. Descalificante y el Unicaja se quedaba sin pívot con cuarto y medio por jugar. Todo de cara para los locales. O no. El tiro libre lo anotó Rafa y Sato culminó un palmeo, con adicional para irse 54-43, con un cuarto por jugar.

Parecía que lo tenía hecho Valencia. Más aún con la canasta de Thomas que ponía la máxima ventaja (56-43, min. 31). Pero ahí los taronjas apagaron la luz. Y a los malagueños les tocó la varita. Increíble pero cierto. Valencia no anotó más hasta que Dubljevic metiera dos tiros libres quedando 1:20. Para entonces, el Unicaja había volteado el partido de manera heroica, con dos triples de Díez y otros dos de Jamar Smith, desaparecido hasta entonces. El parcial era de 2-16. La Fonteta enmudeció. Y ya nunca más se encendió. Dos tiros libres de Nedovic remataron la faena antes de una tangana innecesaria.