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HERBALIFE GRAN CANARIA 108 - HAPOEL 61

Paliza del Herbalife con el Limoges en el horizonte

Los grancanarios apabullan al Hapoel, 108-61, y se citan con el equipo francés en octavos. Monstruoso partido de Omic (18 puntos, 17 rebotes).

Paliza del Herbalife con el Limoges en el horizonte
@GrancaCB

Antes incluso de empezar a jugar ya sabía el Gran Canaria que acabaría como líder, pues el Estrasburgo había perdido ante el Saratov. Ni por esas se relajó el equipo de Aíto, que le metió una zurra histórica ante un lamentable Hapoel. No es que no compitiera, sino que ni siquiera luchó por parar tremenda afrenta. Flaco favor le hizo esta noche le equipo israelí al mundo de la canasta. Tampoco pareció que le doliera. Lamentable.

El partido en sí fue auténtica parodia, con una puesta en escena más que lamentable del Hapoel. Destensado hasta el sonrojo, el equipo israelí tuco un comportamiento lamentable. Con 8 puntos consecutivos de un Pasecniks huracanado (14 puntos en el primer tiempo), empequeñeciendo hasta lo inexistente a dos interiores consolidados en Europa como Fischer y Eliyahu, el Gran Canaria se puso rápidamente con un 13-5 que no fue sino la primera espuma de un tsunami devastador. Tras un triple de Salin los locales ya mandaban por más de diez puntos, 16-5, y tras otro lejano enceste de Aguilar se rozaba el +20, 24-5.

Tan superado estaba el Hapoel que en ciertos momentos dio hasta vergüenza ajena. Pese a saberse eliminado, se le presuponía más profesionalidad a unos jugadores del todo desganados, acaso más preocupados de llegar pronto a casa que de ni siquiera intentar ganar. El partido estaba completamente roto, como lo demostraron los 5 puntos seguidos de Pangos para el 30-7 y el 31-12 con el que acabó el primer cuarto.

La vida siguió igual, así lo inmortalizó Julio Iglesias, en el segundo cuarto. A base de triples y canastas deliciosas, como esa que supuso el 46-19, Seeley volvió a confirmar que no es sino el enésimo acierto de Berdi Pérez. El 14º punto de Pasecniks marcaba guarismos de paliza antológica, 53-23, como así reflejaba el marcador el final de los 20 minutos iniciales. Destacaba igualmente Alen Omic, suplente por precaución, que sin hacer ‘nada’ acabó la primera parte con 9 puntos y 9 rebotes. Marcador NBA para un Gran Canaria que se gustaba, liberado como se siente en casa, a gusto y sin preocuparse de nada más que de hacer las cosas bien. Tan fácil de decir, tan difícil de ejecutar. “Aún queda mucho partido”, advertía Aíto a los suyos.

El ridículo del Hapoel en el segundo tiempo se multiplicó hasta el infinito y más allá. Y eso que el Herbalife no le hizo falta actuar como un súper héroe. Cierto es que Halperim inauguró el marcador con un triple, 58-28, pero no significó nada. Tan pocas ganas tenía el equipo hebreo, si es que tenía alguna, que con el duelo totalmente perdido ni siquiera intentó maquillar el resultado. La renta a favor del Herbalife crecía y crecía, y un triple de Paulí le daba el +41, 78-37. Que Duncan hiciera lo propio para el 83-46 sonaba a chiste de esos que, de los malos que son, te hacen hasta gracia.

La única que quedaba era la de saber quién anotaría el punto 100, que no fue otro que Eulis Báez, y cuánta sería la diferencia final, 108-61. Los hay que incluso pidieron que, una vez pasados los 50 puntos de ventaja, se parara el electrónico, como se hace en minibasket. Y es que no fue sino un equipo de tan tierna categoría lo que pareció hoy el Hapoel. La fiesta se completó con el monstruoso partido de Omic (18 puntos y 17 rebotes), y la voracidad ofensiva del propio pívot esloveno y Newley, Seeley, Pasecniks y Aguilar, todos ellos con una anotación superior a los diez puntos.