El Unicaja gana y depende de sí mismo para la Copa
Los malagueños, beneficiados por la derrota del Montakit Fuenlabrada, estuvieron a punto de tirar por la borda una renta de 16 puntos en los minutos finales.


El Unicaja logró un triunfo poco convincente ante un Obradoiro que sólo al final se creyó sus opciones de victoria y se metió demasiado tarde en el partido. Los malagueños estuvieron a punto de tirar por la borda una renta de 16 puntos en los últimos cinco minutos. La victoria permite al equipo de Joan Plaza seguir metido de lleno en la pelea por la Copa y pasar a depender de sí mismo después del tropiezo del Montakit Fuenlabrada en la pista del UCAM Murcia. Si ganan a Gipuzkoa Basket y Real Madrid, los verdes estarán en A Coruña.
La pájara esta vez le entró al Unicaja en el tramo final del partido. De entrada arrancó muy enchufado el equipo de Plaza, consciente de que ya tiene más que agotado el cupo de petardazos si quiere estar en la Copa. Con un quinteto un tanto extraño, con los recién llegados Nelson y Cooley titulares, los verdes firmaron un primer cuarto brillante a nivel defensivo y con un Dani Díez muy inspirado en ataque (9 puntos en los primeros diez minutos). Ahí cimentó su colchón el cuadro malagueño (17-8), que serpenteó en el segundo acto, en el que perdió algo de intensidad y concedió 23 puntos, casi todos ellos desde el perímetro. Aun así, los verdes llegaron al descanso con una renta superior a los diez puntos (42-31).
Moncho Fernández recurrió a una zona 2-3 en el tercer cuarto y logró comprometer el ataque local. La ventaja malagueña se redujo de los 13 a los siete puntos (50-43, minuto 27). Alberto Díaz puso fin a la zona con un triple, pero Unicaja no recuperó el pulso de su ataque hasta el comienzo del cuarto final. Un triple de Jamar Smith, cinco puntos consecutivos de Kuzminskas y un tiro libre de Cooley dispararon la diferencia hasta los 16 puntos (65-49, minuto 35). Entonces los locales activaron el modo desconexión y el firme corazón del Río Natura Mombus unido al talento de Waczynski y Caloiaro pusieron el partido en un puño (69-63). Al Unicaja se le bajó la persiana en ataque y aún vio cómo los gallegos se acercaban un poco más dentro del último minuto (69-65). Pero la remontada se quedó en el intento tras dos malos ataques que arruinaron las opciones visitantes. El Obradoiro se hartó de remar en los minutos finales y se quedó a unos metros de la orilla ante un Unicaja que sigue desconectándose peligrosamente de los partidos.



