D'Russell ilusiona a los Lakers: 47 puntos en dos partidos
El rookie gana confianza a medida que avanza una temporada aciaga para los Lakers, que se desfondaron en la segunda parte. Kobe, correcto: 12 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias.


De los 17 anillos que se han decidido desde 1999, diez los han ganado Lakers y Spurs. Cinco por cabeza. Casi sorprende el equilibrio a la vista de la (perenne) buena salud de los Spurs y del bache histórico en el que están los Lakers. Del duelo directo en San Antonio había poco que sacar: 109-87 para los texanos en cuanto estos apretaron en defensa, su arma de destrucción masiva en este inicio de temporada (58-38 en la segunda parte). Incluso sin Tony Parker y con McCallum como titular para mantener a Mills en la segunda unidad, los Spurs ganaron a su antojo: 16 puntos y 11 rebotes de Kawhi Leonard, 24 y 11 de Aldridge… y 6+3 de Marjanovic en apenas cinco minutos. La impecable efectividad de Patty Mills (22 puntos, 9/11) remató la faena para unos Spurs enormemente superiores: 19-5, a cinco victorias de los Warriors a pesar de ganar casi el 80% de sus partidos. Tiene sentido: los Warriors no pierden nunca…
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LaMarcus Aldridge anotó 14 puntos en un primer cuarto notable de los Lakers, que llegaron a ponerse 19-27 antes de un parcial de 12-0 sumado casi en su totalidad en cuanto salieron de la pista D’Angelo Russell y Kobe Bryant, que llevaban (9 por cabeza) 18 de los puntos de su equipo. Presente-ya-pasado y presente-futuro de la franquicia, los dos tienen motivos para la sonrisa entre tanta derrota (3-20, por delante de los Sixers y cada vez más lejos de todos los demás). Kobe terminó con 12 puntos, 6 asistencias y 4 rebotes. Y con una serie de 5/12 en tiros. A la vista de cómo le iban las cosas, sus últimos tres partidos suponen una pequeña redención en este año del adiós: de pronto ronda el 43% en tiros. Algo es algo.
Pero el meollo de un año por lo demás para el arrastre está en Russell. El base rookie venía de anotar 23 puntos ante los Timberwolves y sumó 24, un tope de su carrera que igualó en asistencias (6). También sumó 6 rebotes y progresa adecuadamente a medida que avanza el curso y a pesar de los cuestionables métodos del profesor Byron Scott. Sin explosividad física, el juego de Russell es electrizante jugando el bloqueo y continuación gracias a una buena capacidad de distribución y a un tiro muy estético y con aroma a letal en cuanto gane confianza y poso. En eso está: desde los primeros partidos de la temporada hasta ahora, su evolución es incuestionable y más cuando se habla, hay que recordarlo, de un novato de sólo 19 años metido en la peor crisis de la historia de una de las mejores franquicias de la historia. Randle no tuvo su día (4 puntos, 7 rebotes) y Tim Duncan, en uno de sus últimos duelos contra Kobe, apenas forzó la máquina: 20 minutos en pista, 5 puntos y 4 rebotes.



