TIMBERWOLVES 97-WIZARDS 77

Ricky y sus Wolves se dan un festín en la vuelta de Garnett

El español fue autor de 6 puntos y 8 asistencias el día que el ala-pívot regresaba a su hogar deportivo tras casi ocho años fuera.

Ricky Rubio y Kevin Garnett.
José Ignacio Pinilla
Licenciado en Periodismo por la Complutense, comenzó en AS en maquetación en 2010. Tras su paso por fútbol, se unió en 2014 a baloncesto. Ha cubierto en directo la Supercopa de 2020, las Copas de 2020 y 2021 y partidos de España de las Ventanas. También el Eurobasket femenino de 2023. Escribió sobre la pandemia de la COVID en el confinamiento.
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"Creo que cuando empezamos el partido todos estábamos sorprendidos. Estábamos como 'maldición, esto es grande". Ricky Rubio definió de esta forma los prolegómenos del partido que enfrentó a los Minnesota Timberwolves y a los Washington Wizards (97-77) y que significó la vuelta a casa de un héroe: Kevin Garnett. El ala-pívot de 38 años regresaba a su hogar deportivo tras casi ocho años fuera. Volvía después de su paso por los Celtics (con anillo incluido) y los Nets, a unos Wolves donde jugó 12 temporadas (1995-2007). Y el recibimiento de los 19.856 fans fue espectacular. Digno de película. Aunque no era para menos. Es su chico.

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"He estado aquí antes, pero nunca presté antención a cuánto amor había aquí para mí porque estaba demasiado ocupado jugando. No sabía que la ciudad me echaba tanto de menos. Estoy muy agradecido", manifestó un Garnett que salió de titular con unos Wolves que se dieron un auténtico festín con los Wizards. Los de Washington han entrado en un bache muy peligroso en el peor momento de la temporada. Llevan una racha de cinco derrotas seguidas y se ve debilidad.

The Big Ticket fue autor de 5 tantos y 8 rebotes. Y la primera en juego, en el minuto 3:32, fue la más especial, la que lo convirtió todo en un poco más real. "Esta es tu noche, Kevin. Sólo tienes que disfrutar", le dijo Glen Taylor, propietario de los Wolves a KG. Y vaya si lo hizo. Parecía un niño con zapatos nuevos.

La fragilidad capitalina de la que hablábamos fue aprovechada por los de Minnesota que desde la vuelta de Ricky son otros. El español no es un anotador, eso está claro, pero sabe dirigir y guiar al equipo. Acabó con sólo 6 puntos (22% en tiros de campo), pero dio 8 asistencias, algunas nuevamente, de mucha calidad. De todas formas, no necesita ser un artillero, para eso ya están Kevin Martin y Andrew Wiggins: 28 y 19 puntos, cada uno. Pero todo daba bastante igual. "El evento de esta noche era más grande que el partido. Se trata de un miembro de la familia que vuelve a casa", subrayó Flip Saunders. Bienvenido, Kevin.

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