El Bilbao Basket gana al Obra y sigue intratable en Miribilla

BILBAO 70-OBRADOIRO 58

El Bilbao Basket gana al Obra y sigue intratable en Miribilla

Los ‘Hombres de Negro’ acarician la Copa tras un partido que fueron madurando con paciencia ante el Obradoiro. Raúl López desatascó un ataque muy espeso.

El Bilbao Basket se ha hecho fuerte en Miribilla y saca las matinales adelante, aunque tenga que masticarlas mucho como en este caso. Fue un partido espeso, pastoso a más no poder, como los polvorones sin líquido que los empuje. Al Bilbao le iba media Copa en el empeño; al Obradoiro ver cada vez más nítida la luz de la permanencia. Latavious se despidió de Miribilla. Jugará el martes en Tenerife y luego quiere fichar por el Turk Telekom. Salió tan revolucionado que en la primera acción se pasó de frenada. Eso en un bosque tan estático no era malo, pero hacía falta otra cosa. Como Andjusic, que ha perdido confianza en su tiro y explora otras cosas, al estilo Bertans. No acaba de encontrar la llave del tesoro.

Tras sólidas ventajas en el amanecer de Miribilla (6-0 y 20-11) con tiros lejanos de Hervelle, el segundo cuarto fue una tortura bilbaína. Las defensas eran más lustrosas que unos ataques sin conexión. El Obradoiro vivía del robo, preferentemente en primera línea, y en el Bilbao, el rebote de ataque le otorgó oxígeno, pero se atascó el tiro triple y el ataque arrancaba a los 14 segundos, casi sin moverse de manos, y así no había forma de tener fluidez. Un triple de Luz a falta de 3:40 para el descanso puso el 28-27. Luego encontró un 2+1 para empatar a 32. Dejan Todorovic (un ejemplo de que también se llega lejos desde el sacrificio) se está especializando en defender a hombres claves del rival y esta vez hizo de gran secante de Corbacho, que no se estrenó hasta que restaban 50 segundos para el parón largo, con dos tiros libres. Pumprla puso en los instantes finales de la primera parte por delante a los santiagueses por primera vez en el partido: 34-36.

La ventaja se estiró hasta los cinco tras un triple de Kleber nada más descorcharse el tercer acto: 34-39. Mumbrú se puso demasiado pronto con tres faltas. Con la baja de Bertans y tal y como andaba el perímetro, era un feo asunto. En medio del caos (tablerazos sin sentido, pérdidas absurdas, balones volando por el espacio libre sin oler el hierro, etc), Raúl López (amagó con romper el partido al inicio) sacó su magia con dos triples, que, visto lo visto, eran un tesoro: 44-43 a falta de 15:05. Luego se sumó a la fiesta Colom y los dos bases elevaron por fin el ritmo: 49-43 (11-0). Los triples metieron de nuevo a los Hombres de Negro en faena. El andorrano se sacó un pase a lo Magic al interior que luego salió, de vuelta, para el triple de Andjusic. Aún hubo tiempo para una cerrada ovación a Latavious en su adiós a Bilbao. Este 2014, que pudo ser fatídico para la franquicia vizcaína, acaba con una sonrisa.

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