KNICKS 99-BLAZERS 103

Aldridge hurga en la herida de los peores Knicks de siempre

Calderón juega otro partido muy discreto y los Knicks siguen con su peor inicio de siempre (4-18) después de volver a perder un partido resuelto en los últimos minutos.

Aldridge hurga en la herida de los peores Knicks de siempre
NBA
Juanma Rubio
Nació en Haro (La Rioja) en 1978. Se licenció en periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. En 2006 llegó a AS a través de AS.com. Por entonces el baloncesto, sobre todo la NBA, ya era su gran pasión y pasó a trabajar en esta área en 2014. Poco después se convirtió en jefe de sección y en 2023 pasó a ser redactor jefe.
Actualizado a

Los Knicks empezaron la temporada 2-1, ganando en el primer partido de LeBron en su regreso a Cleveland (quién lo diría ahora…) y a los Hornets. Desde entonces y en diecinueve partidos: 2-17. Ocho derrotas seguidas, diez en once partidos… y 4-18, en el peor inicio de toda su historia.

Cada derrota se parece a la anterior y eso las hace aún más dolorosas: llevan cinco partidos seguidos perdiendo por menos de diez puntos. En los tres últimos, sólo un -8 combinado… pero siempre pierden. Tengan o no el último tiro, lleguen o no por delante a las jugadas decisivas. Reman y reman, para nada. Eso les pasa a los malos equipos, ni más ni menos: son ya trece derrotas seguidas en partidos que llegan a los últimos cinco minutos en diferencia de cinco puntos o menos. Y eso teniendo a Carmelo Anthony. Da lo mismo. Esta vez  ante los Blazers, el Madison oteó cierta esperanza después de un parcial de 16-3 que, tras canasta del propio Carmelo, puso el marcador en 97-95 a falta de tres minutos y medio. Lo siguiente fueron seis puntos de LaMarcus Aldridge que sentenciaron a unos Knicks que ya sólo anotaron dos puntos más.

Entre Carmelo, JR Smith y Amare Stoudemire anotaron 59 puntos. Del resto, apenas noticias. Calderón jugó otro partido absolutamente discreto: 4 puntos, 2/7 en tiros y 3 asistencias. Está desde sus regreso, con alguna luz entre las sombras casi siempre desde la línea de tres, en menos de 9 puntos y 4 asistencias por partido. Muy poco. Los Knicks son un equipo muy fácil de anular en los finales en el alambre porque todo pasa por Carmelo y los aclarados para sus tiros, como si siguiera Mike Woodson y no hubieran desembarcado Derek Fisher y Phil Jackson, a los que les queda un año para poner en marcha de verdad su proyecto (su triángulo ofensivo...), seguramente con una ronda muy alta de draft y sin los 45 millones (glups…) que cobran ahora entre Amare Stoudemire y Andrea Bargnani.

Noticias relacionadas

Enfrente, los Knicks tuvieron a un equipo que representa todo lo contrario a ellos: buena salud, proyecto sólido, dirección. Los Blazers están 16-4, han ganado sus nueve partidos contra rivales del Este y repiten los 16 triunfos en 20 partidos de la temporada pasada. En toda su historia anterior lo habían logrado sólo otras tres veces. Además, juegan bien: son el único equipo desde 2007 que ha repartido al menos 20 asistencias en los primeros 20 partidos, sin fallo, de la temporada.

Aldridge, el ejecutor, terminó con 24 puntos y 11 rebotes y remató otro notable trabajo colectivo. Siete asistencias de Batum, ocho rebotes de Robin Lopez, 20 puntos de Lillard, tres robos de Matthews…Los Blazers, que además visitan ahora a los destrozados Pistons, son terceros del Oeste. Y eso, igual que la temporada pasada a estas alturas, es mucho decir.

Te recomendamos en NBA

Productos recomendados