El Bilbao se estampa contra el más torpe de la Eurocopa

Logo Eurocup

SPIROU CHARLEROI 79-73 BILBAO

El Bilbao se estampa contra el más torpe de la Eurocopa

El Spirou era el único de los 48 equipos que aún no había ganado en el torneo y derrotó a los de Pueyo. Un 0-7 llevaban los belgas. El Bilbao necesita ganar los dos partidos.

Un 0-7 como un sol llevaba el Spirou en la Eurocopa hasta este martes. Nadie, de los 48 participantes, lucía ese sonrojo. Pues ha sido ir el Bilbao por la pista del equipo de Charleroi y poner la alfombra para convertirse en el primero al que le cae el bochorno de servir de estreno de los belgas. Los bilbaínos llevaban un 4-0 comodísimo hasta hace nada y tras invertir ese balance (0-4) parecen decididos a complicarse la vida. No hay forma de encadenar dos victorias seguidas entre Liga Endesa y Europa. Ni juntando a Valladolid, uno de los equipos más endebles de las últimas ACB, y Spirou, desahuciado en el Viejo Continente. El Chalon cayó en casa con el Sassari y un triunfo bilbaíno, unido a otro del Oldemburgo mañana ante Cedevita, le dejaba fuera al cuadro galo. Ahora el equipo de Pueyo debe ganar los dos partidos que le restan (en casa ante los alemanes, con un average de -5, y fuera ante el Chalon).

La mala salida en los cuartos impares lastró a los bilbaínos (8-2 por un lado y 54-44 tras el descanso) , que eso de ir a remolque no lo acaban de llevar bien. Otra vez sin agresividad defensiva, los belgas anotaron a placer. La debilidad en el rebote tampoco les ayudó en una travesía en la que, lejos de la seriedad aplicada en Pisuerga, hicieron al goma y esta acabó estallándoles en la cara. El quinteto titular no respondió al reto: 29 puntos. El Spirou se bastó con siete jugadores y uno de ellos, el conocido y veterano Hamilton, se hizo 40 minutos como si tal cosa. Sólo Bertans mantuvo el tipo y también cabe rescatar algún momento de Gabriel, el único faro en los instantes finales con cuatro triples lanzados casi seguidos aunque sin acierto en tres de ellos. Bloqueo absoluto en ese tiempo. Watkins, con dos mates, barrió la pintura en los últimos momentos. Los locales dominaron todos los aspectos del juego y su zona se atragantó al poderoso rival. Con Mallet, Green y Trapani desnudaron las vergüenzas del subcampeón del torneo, que no pudo tener un regreso más triste a la ciudad de la última final. “Nuestro equipo no ha estado a la altura porque no hemos salido al cien por cien pensando que iba a ser un partido fácil”, se resignó Pueyo, que tal vez debería ponerse en modo enfurecido para salir de esta tesitura. Porque tras Carnichael su cuello está ahora seriamente amenazado.

Comentarios

Comentarios no disponibles