Semifinales ACB | Real Madrid 102 - TAU Vitoria 82

Florentino vuelve en la exhibición ante el Tau

El Madrid lo borda y fuerza el tercer partido mañana en Vitoria.

Florentino vuelve en la exhibición ante el Tau
Ricardo González
Diario AS
Licenciado en Periodismo en 1997 y desde ese año redactor de Diario AS. Se apasionó del baloncesto europeo mucho antes, cuando era un niño en los 80, y en la actualidad es cronista del Real Madrid, del que ha cubierto más de mil partidos entre la ACB y la Euroliga. Estuvo en Japón 2006, en el primer Mundial que ganó España.
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Con Florentino Pérez en el palco estrenando mandato, el Madrid aniquiló al Tau y forzó el tercer encuentro de la semifinal, el definitivo, que se disputará mañana en Vitoria. El de ayer no fue un triunfo cualquiera, sino un gran ejercicio de alarde, pura exhibición. Cuando los blancos bailaban al Tau, treinta puntos arriba (77-47, minuto 29), Vistalegre coreó el clásico "así, así gana el Madrid". Les parecerá tópico; no lo es. Hacía mucho, mucho tiempo que Vistalegre no gritaba el estribillo más famoso. La ocasión lo merecía, porque el Madrid, en un partido soberbio, probablemente el mejor de la temporada, masacró al Tau.

"Vamos, orgullo", alcanzaba a escucharse al banquillo baskonista. Reyes reventó a Splitter. Con la caída del coloso brasileño, y con Rakocevic desaparecido, se desplomó el campeón de la primera fase, un castillo de naipes. El desacierto­ consumía a Dusko Ivanovic, la actitud defensiva de los suyos le enloquecía.

Planteamiento impecable de Plaza, hay que decirlo. Como prometía Raúl López en la previa, el Real no salió a inventar, tampoco le atenazó la ansiedad. Los jugadores se apretaron los machos, acorralaron a Splitter y McDonald­ de inicio, con Mumbrú representando un papel ejemplar, también de falso pívot.

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Al carecer el Tau de apoyo aéreo -el de los tiradores-, se le acabó pronto el discurso. Aguantó cuarto y medio, hasta que comprobó que el banquillo blanco era igual de dañino que los titulares. Que Van den Spiegel taponaba, Llull­ cabalgaba y Massey volaba para machacar el aro, siempre cogiendo a la carrera la espalda a su defensor. Una fuerza, que en plena estampida, es incontrolable: 44-34 al descanso y 10-2 de parcial en la reanudación. Entonces, sobrevino un parón de cinco minutos por un fallo informático. A la vuelta, el huracán madridista había ganado en intensidad. En estático, también desollaba al rival. Raúl pasaba por encima de Prigioni.

La eliminatoria anda viva, impresionante el Madrid en casa en estos playoff, aunque fuera no vence. Y a eso se agarra al Tau, siempre que no vuelvan viejos fantasmas. Florentino gobernaba cuando aquel triple de Herreros. Y ayer bajó al vestuario a repartir felicitaciones. "Buen equipo este de baloncesto", dijo antes de irse. Le aplaudieron.

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