Baloncesto ACB | Fuenlabrada 97 - MMT Estudiantes 89

Oleson se queda con el regalo del Estudiantes

Saúl forzó la prórroga y él sentenció la victoria del Fuenla

<b>VOLVIÓ RAMOS. </b>El Alta Gestión dio de alta al gigante boricua, que respondió con cinco rebotes.
Ricardo González
Diario AS
Licenciado en Periodismo en 1997 y desde ese año redactor de Diario AS. Se apasionó del baloncesto europeo mucho antes, cuando era un niño en los 80, y en la actualidad es cronista del Real Madrid, del que ha cubierto más de mil partidos entre la ACB y la Euroliga. Estuvo en Japón 2006, en el primer Mundial que ganó España.
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Solemos hablar de batallas en el parqué, de peleas a cara de perro; pero en el baloncesto es común la solidaridad entre compañeros y, a veces, la generosidad con el rival. Como la que tuvo ayer el MMT Estudiantes con el Fuenlabrada. Los colegiales entregaron la victoria envuelta en papel de regalo y adornada con lacito. Y no lo decimos nosotros, sino Casimiro: "Llegaron a la prórroga por nuestros errores, bueno, más bien, por nuestros regalos". Ahí, en el tiempo extra, entramos después de que Saúl Blanco se estirara con la mano izquierda para dejar el balón inmóvil encima del aro durante un segundo. Al final cayó dentro: 74-74. La defensa colegial había impedido el triple de Brad Oleson, que cedió a tiempo a Saúl para que, en su partido cien, resolviera.

En la prórroga, el Alta Gestión pasó de brisa a vendaval. Dos triples de Oleson mataron a los del Ramiro. El americano firmaba hasta entonces grandes números, aunque la sensación no era de partidazo. Sin embargo, en el momento preciso soltó dos tiros de gracia -en medio, hubo otro de Sandes-. Crack. Lo escuchamos cuando se iba a pique el Estu, que fue mejor antes de la prórroga. Perdía el rebote, pero tenía a Carlos Suárez, pletórico en tablero ajeno (7 ofensivos) y muy hábil para sacar ventaja en el poste bajo, ante Saúl o ante quien fuera. Casimiro buscaba esa superioridad y así volcó el juego hacia Wideman cuando le marcaba Bueno. El ritmo era estudiantil y la defensa, la que quería su técnico: sólo ocho puntos locales en el tercer cuarto (46-58). El Estu aguantó más o menos esa renta hasta 90 segundos del final: 62-71. Entonces, asistimos al regalo demente que aprovecharon Saúl y Valters con sus tiros libres. La puntilla quedaba para Oleson, por supuesto.

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Luis Guil: "Aseguramos la salvación"

"Ante el Estudiantes jugamos uno de los peores partidos de la temporada, pero ganamos porque mantuvimos el espíritu. Acusamos la falta de competición y haber disputado sólo un encuentro en el último mes. Con este triunfo aseguramos casi la salvación y ahora elevamos las miras: el playoff. En este mes necesitamos un mínimo de tres victorias".

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